15.8.07
3.8.07
Amighetti para niños (segunda parte)
25.7.07
Amighetti para niños (primera parte)
18.7.07
Del Repertorio Americano
Dificilmente podría yo entonces no hacer referencia a esa revista en este blog, pero en el entendido de que tal referencia debería ir acompañada de una acción de rescate de textos valiosos que de otro modo quedarían encerrados en las páginas del Repertorio, lejos del alcance de los lectores. Esto es así porque existen muy pocas colecciones completas y las pocas que están en bibliotecas públicas no son fácilmente consultables por la inmensa mayoría de los interesados.
Como igualmente me sería muy difícil recoger la integralidad de un texto (tal como excepcionalmente lo hice en los dos post anteriores por tratarse de un artículo de mi padre), a partir de ahora iniciaré una nueva modalidad de post que tendrá por función dar a conocer citas o extractos de artículos que en su momento fueron publicados en las páginas del Repertorio. No escondo que se tratará de una selección muy subjetiva, únicamente dictada por mis propios gustos e intereses.
Para comenzar trascribo hoy una cortísima pero sustanciosa reflexión que a propósito de la fotografía hace Francisco Amighetti en un texto sobre el artista Leo Matiz (Rep. Ame. Tomo XXXVIII, Nº1, 1941). Puesto que yo practico el arte fotográfico a nivel amateur (algo de mi trabajo puede ser visto en mi blog Tinta y Luz), naturalmente lo escrito por Amighetti me llamó poderosamente la atención. Dice así:
"Es posible ser un artista con la máquina (fotográfica), cuando se sabe huir del realismo y penetrar en la realidad".
8.7.07
La locura campesina (segunda parte)
En los hospicios europeos se encuentran con frecuencia enfermos cuyo delirio los hace decir que son Napoleón o algún personaje de la antigua realeza. Entre nosotros, faltos de tal tradición, a lo que más se llega, es a compararse con figuras de la actualidad internacional, como aquel que creía ser ¡Benito Mussolini! O figurarse víctimas de la Gestapo. En la mayor parte de los casos, se recurre a la tradición católica en la que se educa al pueblo. Así la invocación de diversos santos es corriente. Un enfermo puede decir que es el “Rey del Mundo y que nació en el Paraíso”; otro, que él es la “reencarnación de Jesucristo”. Comúnmente se denomina este trastorno como delirio de grandeza. Lo hay también de persecución, a veces muy sutil y rodeado de aparente verdad en los hechos incriminados. Más curioso es cuando un enfermo se cree poseído por sus perseguidores. Uno de ellos, decía así refiriéndose a sus enemigos: “Los tengo aquí en el estómago y me piden de comer; yo no les doy y me molestan mucho insultándome y amenazándome con un arma blanca. Me van a matar”. Etc., etc. Se llega en este caso al recuerdo del mito antiguo del buitre que devoraba las entrañas.
Como decíamos, en muchos casos predomina más bien una tendencia a evitar el contacto con el mundo externo. El enfermo ha sido “idiático” y se “siente suspendido” por “las cosas que piensa”. Se vuelve “como idiotizado”; aparece “dundo” o “dundao” de la cabeza. No será entonces raro que padezca de ataques de “llanto y tristeza”, o que se queje de “un miedo como un recelo” o de un “apocamiento”; tal vez de un “murimiento” general, es decir, siente que se muere. Otros dicen “sentir un desatino” en el cuerpo que los impulsa a acciones sin fin lógico, posiblemente en ciertos casos activados por sus alucinaciones visuales (ver “bultos”, cruces, culebras, etc.) o auditivas (oír “voces” o ruidos de “chicharras”, etc.), o cenestésicas (corrientes de “electricidad” en el cuerpo). Un enfermo decía que tales ruidos lo “amuinaban” y le “nublaban la cabeza”, pero es raro que lleguen a “asuicidarse”. En otros casos el impulso patológico los desvía hacia un estudio afanoso y generalmente estéril, a lecturas ininterrumpidas o a la masturbación repetida, hechos que hacen creer popularmente que “el mucho estudio” o los abusos genésicos conducen a la locura. Naturalmente con el cambio de personalidad, algunos pacientes tienen reacciones sumamente violentas que pueden llegar al crimen. A un enfermo “cuando le daban altezas”, sentía que se le “cuajaba la sangre por dentro en pelotas”; otros que “algo sube por dentro para ahogarlos”.
El origen de estos trastornos mentales se piensa que radica esencialmente en un factor constitucional y hereditario. Las familias en que se asocia la demencia, la epilepsia, el alcoholismo crónico y las taras psicopáticas, son mucho más frecuentes que aquellas en que aparece casualmente aislado, un caso del mismo trastorno o aún un caso de sífilis del sistema nervioso con trastornos psíquicos. La vida en nuestros pueblos con todas sus limitaciones, trae consigo los matrimonios consanguíneos, los hijos ilegítimos. Muchas veces la falta de eugenesia resulta en productos con alteraciones lamentables en las esferas cerebrales y mentales. Entre las otras razas que conviven con los nativos, los chinos se caracterizan por el poco número de trastornados que dan al Asilo; en cambio los negros con frecuencia degeneran en dementes. De uno de ellos homicida y mentalmente muy incoherente (W...), es el siguiente poema (?) que el mismo llamó Puro. Dice así:
Voy para nunca vivir
Mariposa de su vida mía.
Tengo una canción para decir
Me busca te adoro gentil.
Voy hasta donde nunca venir
Soy de las aves suyas.
Tengo una canción para decir
Voy para nunca venir.
Me busca te adoro gentil
Las golondrinas trinan.
7.7.07
La locura campesina (primera parte)
La locura campesina
Por el Dr. Eugenio García Carrillo
En estas mismas columnas, hace algún tiempo (Rep. Amer. XXXVI: 45,12 de noviembre 1938), presentamos un cuadro del campesino, pobre y enfermo, que llega a las puertas de nuestros hospitales en busca de alivio. Tal página llamó la atención, quizás por ser posiblemente la primera vez en las letras costarricenses, que un médico se extendía sobre las expresiones folklóricas en la enfermedad. También emocionó, y la dedicada maestra guanacasteca, Señora María L. de Noguera, nos dio una escena teatral para representar en escuelas y que llamó “Las recetas” (Rep. Amer. XXXVII: 357, 5 de octubre 1940). Recogía en ella ciertas expresiones del decir popular de su provincia. Sírvanos esta introducción de pretexto para reincidir.
En Nuestro Pueblo ante la Enfermedad (*) decíamos que en el Hospital las manifestaciones nerviosas de la enfermedad no eran muy frecuentes, y con razón, pues hay en Costa Rica una institución especializada en el asilo y tratamiento de los trastornados; es el Hospital Nacional de Insanos, corrientemente conocido como Asilo Chapuí, hoy bajo la dirección de reputado doctor R. Chacón Paut, secundado por jóvenes psiquiatras de valer. A él y a ellos nuestro eterno agradecimiento por habernos abierto el acceso a la documentación sobre el campesino loco. En “La casa de las Palmeras”, como popularmente se llama nuestro Asilo aludiendo las majestuosas plantas que adornan la entrada, numerosos enfermos de la mente se aíslan temporalmente del mundo y recobran con frecuencia la lucidez; otros caen progresivamente en la desintegración mental y física que los conduce al reposo definitivo.
También recoge el Asilo transitoriamente, jóvenes delincuentes dados a fumar marihuana o al alcoholismo crónico, los vicios más baratos. Rara vez se transforma el Asilo en lugar de reclusión perpetua de algún criminal demente. No en todos los casos es posible recoger expresiones fácilmente comprensibles de boca del paciente; en efecto, muchos pasan el tiempo casi en completo mutismo, sumergidos en su mundo interior o atentos a trágicas alucinaciones. Otros quizás sólo vegetan, no habiéndose desarrollado su mente al contacto de la enseñanza, pues fueron “rudos” en las aulas escolares que pronto abandonaron para vivir del “jornal”.
No se observa en general, como a la entrada del Hospital, que los pacientes traigan recomendaciones de algún personaje local, pero cierto Jefe Político, enviaba una mujer porque padecía de “furor uterino” y se hacía insoportable en el pueblo. Algún viejo senil lo trae la policía acusado de exhibiciones deshonestas en la vía pública. Un padre puede introducir así a su hijo: “Lo traigo porque las babosadas que dice son burradas”. Algunos entran sumamente excitados, con “esposas” o “mecates” sujetándoles los brazos. Es muy raro que aquel que se “hace loco” únicamente con el fin de conseguir techo y comida.
Un enfermo decía así: “Yo lo que cobro es la sangre porque la sangre vale oro y hay enfermedades intérnicas porque están entre carne y hueso y otras iprovénicas que están en las orejas. El Presidente es como un chiquito embarrado de ayote”. Etc., etc. Con semejantes discursos cualquiera hace un diagnóstico de “chifladura”. El pueblo dice “estar ido del sentido” o “distraído del pensamiento”; también “tener los nervios regaos en la sangre”. Otros pacientes “ateperetadamente” encajan una sentencia sobre otra sin mayor lógica en el conjunto de la frase o introduciendo curiosos neologismos en el lenguaje como “iprovénicas” o “intérnicas”, a veces guiados por lo que en apariencia es un sentido puramente eufónico (El simbolismo de la frase anterior se vislumbra considerando la separación relativa entre las afecciones médicas “internas” y las mentales, es decir, “entre las orejas” o “iprovénicas”, ¿porqué no?).
Sin embargo, no todos los dementes aceptan la locura. Uno de ellos se expresaba así: “El que haya dicho que yo soy loco será un grandísimo loquero, vividor de las hechicerías que existen en la humanidad”. Cuando dicen estar “débil del celebro” o “atarantado de la cabeza”, generalmente lo justifican no ya por el “frío o pasmo” de otras enfermedades, si no por influencias exteriores atribuidas a “maleficios” o “friegas de las brujas”. Los más modernos sienten que los “maneja un magneto”, o tienen “un radio en la cabeza”.
La influencia de poderes misteriosos y ocultos se acepta universalmente. El “pisuicas”, y “las ánimas en pena” se reparten con las brujas los atributos de “hechicería”. El mecanismo mismo de tal influencia son se logra conocer; sin embargo se a atribuye “a polvos” o “cochinadas” introducidas en la comida, la puerta de entrada del mal. “No estoy loca”, decía una enferma, “pero a fuerza de venenos lo lograrán, y no como porque le echan vidrio molido (a la comida)”. Es muy conocida en nuestro pueblo y aún en las clases educadas, la cantárida. Los preparados farmacológicos obtenidos de este insecto producen sin embargo efectos tan tóxicos, y aún la muerte, que es dudoso que se utilicen realmente para influir sobre el erotismo o la fidelidad (?) de las presuntas víctimas.
Pulse aquí para la segunda parte
* Alude al texto escrito por mi padre en 1938 y que menciona en el primer párrafo.
26.11.06
Una feliz casualidad
Mi pequeña investigación sobre la fecha de llegada de Pablo Neruda a Costa Rica me llevó naturalmente a revisar los tomos del Repertorio Americano correspondientes a septiembre del 43, mes en el cual sospecho tuvo lugar su visita. Yo estaba curioso de ver si don Joaquín había escrito algo al respecto. Sin embargo, me ocurrió una especie de “lapsus de acción” que me llevó a revisar el tomo del año 41 en vez del 43. El error fue productivo puesto que de ese modo me di cuenta de que el número doble (17 y 18) del 20 de setiembre de aquel año, casualmente se titulaba “Homenaje a Chile”. Y mejor aún: al repasarlo descubro que en él se publican fragmentos del Canto General de Neruda, poemario por ese entonces aún inédito, aunque los fragmentos que estaba publicando mi abuelo ya habían aparecido, según se consigna allí mismo, en “Letras de México” (del 15-IV-41). Pero lo más interesante es que a la par de los versos aparece una foto de Neruda sobre la que él escribió a mano lo siguiente: “A García Monje, el hombre grande de la pequeña Costa Rica” y abajo firma “Neruda”. He escaneado la foto para reproducirla aquí:
Ahora no dejo de encontrar curioso el error que me llevó a dar con esa fotografía que de otro modo hubiera pasado desapercibida para mí como una aguja en un pajar, máxime que no se conserva su original entre los papeles de mi abuelo. Además de esa curiosa coincidencia me encontré también un interesante y divertido texto de mi padre que no conocía y del que hablaré en un futuro post.
Luego de que me di cuenta de mi error sobre el año, busqué en el tomo correspondiente al año 43. Para mi grata sorpresa me encontré con que en el número 18 del 13 de octubre aparecen varios textos referidos a Neruda y a su partida de México. Si bien lamentablemente ninguno menciona nada sobre su llegada a Costa Rica, sí aparece uno que recoge las palabras de Neruda en Panamá. El texto es muy interesante y también me hubiera gustado reproducirlo aquí, sin embargo por problemas técnicos se me ha dificultado mucho hacerlo.
Temas Pablo Neruda
23.11.06
Nota complementaria sobre Neruda
La confirmación que me ha brindado la Fundación Pablo Neruda, a la que agradezco profundamente, me permite avanzar una tesis plausible sobre las fechas de estadía de Neruda en Costa Rica. En efecto, poniendo en relación los años que estuvo con Delia con la cronología de vida que aparece al final de “Confieso que he vivido”, ese enorme poema autobiográfico en prosa escrito por Neruda, he descubierto que al renunciar a su puesto de cónsul de Chile en México en el año 1943, él retorna a su patria el primero de setiembre de ese año visitando de paso “países de la costa del pacífico”. Ahí se menciona que llega a Panamá el 3 de setiembre, pero no se dice nada de Costa Rica. Pero justamente: el hecho de que no se consigne dónde estuvo entre el primero y el tres hace muy probable la tesis de que esas hayan sido las fechas de estadía en nuestro país. Sobre todo que luego la relación de viajes de Neruda no vuelve a mencionar, durante los años que estuvo con Delia, una visita cercana a estas tierras, aparte de un viaje a México y Guatemala entre los años 49 y 50 en compañía de Paul Éluard (vía París y regresando a Europa en vapor hasta Hamburgo).
Otro dato que me brinda la Fundación Pablo Neruda es que Rubén Azócar, quien aparece pintando el mascarón de proa (aún visible en Isla Negra) fue escritor. Investigo un poco más sobre él y de rebote llego al gran amor imposible de Neruda: Albertina Azócar, hermana de Rubén. A ella dedica el poeta su famoso Poema 15 de “Veinte poemas de amor y una canción desesperada”: Me gusta cuando callas porque estás como ausente…
Temas Pablo Neruda
23.9.06
Pablo Neruda en Costa Rica
En las otras fotos, además, es posible distinguir la arquitectura del antiguo aeropuerto de La Sabana, hoy Museo de Arte Costarricense . Como no se conservan otras imágenes en otros lugares supongo que la visita de Pablo Neruda a Costa Rica fue muy fugaz, probablemente su avión solo hacía escala y Don Joaquín, que publicaba colaboraciones del poeta en el Repertorio Americano, fue a saludarlo al aeropuerto. ¿Qué habrán conversado? Ese es un gran misterio que quedará a la fantasía de la especulación.
Otros dos ejemplos que atestiguan de la amistad que había entre ambos hombres son una tarjeta postal y una foto con un saludo enviadas por Pablo Neruda a Don Joaquín en distintas épocas. La tarjeta es de 1949 y fue remitida desde Moscú. Es la siguiente:
Llaman la atención tres cosas: La tarjeta está dirigida simplemente a Don Joaquín, sin mencionar ninguna casilla de correo o alguna dirección más detallada que "San José, Costa Rica". Definitivamente eran otros tiempos. Luego se notan tres errores ortográficos: Faltan tildes sobre las ies de Joaquín y García. Por último escribe Monje con jota, cuando lo correcto en el caso del apellido de mi abuelo es con ge (a la francesa). El tercer punto que llama la atención es que "América Central" sí está escrito en perfecto francés. Por lo demás la foto de la estatua de Lenin acompañada de la frase "Lo abrazo fraternalmente desde Moscú" es muy elocuente.
En cuanto a la foto de Neruda con el saludo, es del año 1953. El texto que la acompaña dice "Don Joaquín (aquí sí pone la tilde sobre la i) abrazos del mar y de Neruda". Al lado hay otro hombre de apariencia sencilla, de nombre Rubén Azocar (la foto quedó un poco cortada durante el escaneo) que parece pintar o barnizar uno de los famosos mascarones de proa que solía coleccionar el poeta. La disposición gráfica del texto y de la foto es muy conveniente porque hace corresponder directamente los abrazos del poeta con su imagen, antes que con su nombre, presentado también como firma.
Temas Pablo Neruda
16.7.06
Una dedicatoria de Yolanda Oreamuno
En días posteriores iré sacando otras joyitas que tengo por ahí sobre Yolanda.
Nota: Para ver bien la dedicatoria basta hacer click sobre la imagen y utilizar el zoom en la esquina inferior derecha para agrandarla.
Temas Libros, Yolanda Oreamuno
2.7.06
Dos anécdotas sobre don Joaquín
Segunda: Mi abuelo vivió hasta su muerte en una antigua casona ubicada en la avenida segunda (donde luego se construiría el bar la Esmeralda). Era una de aquellas casas tradicionales de largo zaguán que desembocaba al fondo en un patio español. En esas épocas cuando no existía la televisión era usual que la propaganda se hiciera por medio de volantes lanzados desde aviones que sobrevolaban San José, papeles que muchas veces caían en su patio. Le contó mi abuela a mi madre que don Joaquín siempre recogía y guardaba dichos volantes. ¿Con qué propósito? No lo sabemos exactamente, pero fácilmente es posible imaginarles muchos usos.
Temas Anécdota
25.6.06
El cuento-comedia de Carmen Lyra perdido y hallado
“En Santiago de Chile, a principios de siglo, parece que don Joaquín García Monge vivía en una modesta Pensión de la calle Carmen. El tranvía 7 recorría las calles Recoleta-Carmen-Lira, y cuando doña María Isabel Carvajal pensó usar seudónimo para sus famosos “Cuentos de mi Tía Panchita” editados por la primera vez en 1920 en las ediciones de García Monge, éste le aconsejó el de Carmen Lira, recordando sus días santiaguinos, pero María Isabel tenía una clave para los nombres y dedujo que Lira debía escribirse con “y” pues 'del otro modo resulta un nombre con mala suerte'.
En el libro que don Carlos Luis Sáenz y doña Luisa González escribieron sobre la cuentista, se afirma lo siguiente:
'Uno de los mejores resultados de la cátedra de Literatura Infantil que desempeñó en la Escuela Normal de Costa Rica fueron sus obras de teatro para niños… Carmen Lira fue la introductora y la creadora, en nuestro país, del teatro destinado al público infantil… completan su obra teatral dos obritas… (que se han perdido): “La Niña Sol” y “Había una Vez…'.
Posiblemente en los tiempos de la Escuela Normal, la señora Carvajal le dio a García Monge 4 cuadernillos escritos de su puño y letra, con muchas correcciones, con el texto original de “Había una Vez”… García Monge anunció su próxima entrega a la vez que publicaba los “Cuentos de mi Tía Panchita”. El hallazgo del original de éste cuento-comedia entre los papeles de García Monge permite enmendar lo afirmado en el libro citado. Por alguna razón quedó inédito.
El tema de la obrita es sencillo pero al mismo tiempo atractivo. Es como la introducción a un cuento; en substitución de él se relata el suceso en que intervienen los personajes de la comedia. La acción pasa en dos escenarios, el de la casa pobre en que se vive feliz y el de la casa rica con sus obligaciones triviales. Hay pues dos vertientes de que se sirve la autora para poner sobre el tapete un tema social. Queda así aclarado las variantes del seudónimo de la señora Carvajal y en dónde se halla el cuento-comedia perdido, o supuesto tal”
Tal como se puede ver en la imagen que he incluido arriba, el cuento-comedia tiene una dedicatoria que dice así:
“A la madre de mis amigas Lilia i Clemencia Gonzalez. Su corazón sabrá ser tan maternal con estas páginas como lo ha sido tantas veces conmigo”.
Temas Carmen Lyra, Cuento, Libros, Teatro
13.6.06
Inquietudes existenciales de Carmen Lyra
Mi buen amigo
No se si haré una impertinencia, pero si así fuere discúlpenme. No tengo paciencia para aguardar el día en q' ud pueda venir para decirle lo que me llena de angustia. Quizá se debe a mi temperamento pero el caso es q' una cantidad de cosas que yo miro pasar sobre los demás sin dejar huella a mí me maltratan de la manera más cruel.
Voi a Ud, porq' recuerdo q' su alma vive muchas horas entre almas de mujer, porq' ud fue mi profesor i como tal puede aconsejarme i también porq' es mi amigo. Le abro mi corazón como lo haría antaño cuando era una chiquilla religiosa, ante mi confesor.
Dígame, Sr García, ¿No habrá en mí un orgullo desmedido al desear alejarme de casi todas las gentes porque las encuentro falsas?
¿I yo también no soy falsa cuando al censurar en mi interior los actos de los demás, encuentro en mí el demonio q' a ellos también los hacer ser malos?
Si viera q' desesperación la de hoi. Veo a todas las gentes moviéndose como autómatas, todos agarrados al hilo de un determinismo que me exaspera.
I porque sintiendo la fatalidad pesar sobre cada ser, para unos encuentro disculpa i para otros no?
Por ejemplo: Ahora acude a mí el recuerdo de la persona por la cual yo siento más antipatía en esta vida, Salomón, Ud sabe yo no encuentro para él, ni el más pequeño síntoma de la piedad que pongo para juzgar las acciones de los otros.
Casi siento asco por lo que me rodea, Sr García i yo no quiero que sea así. Oigo hablar tanto de farsa, q' ya las gentes han acabado por darme miedo. ¿Q' pensamientos hai tras las frentes que tengo ante mí? Miro a los ojos de los demás como si me asomara a un abismo. Mire ud: esa teoría del determinismo me desespera. Yo siento q' me rebelo contra ese Dios o esa naturaleza (como Ud quiera q' así nos ha hecho.¿No le parece triste la indiferencia con que se han de acoger las acciones buenas o malas de los hombres? Ya sean buenos o malos son irresponsables.
No me gusta la vida. Hoi me sentía desesperada. Veía pasar los hombres, las mujeres, los chiquillos i me parecía verlos atados a su destino i al pensar en lo que éste daría a c/uno me daban deseos de llorar. Quise entrarme en mi Yo, buscar un descanso en mi reino interior pero tuve miedo: ¿Quién soy yo? me pregunté: ¿De donde vengo i a donde voi?
Adiós Sr García, cuando vuelva traiga un buen acopio de su filosofía consoladora y bondadosa para calmar mi ánimo.
Marisabel
A mí personalmente esta carta me impacta muchísimo por su contenido tan pertinente. No sé qué respuesta le habrá dado mi abuelo, pero me imagino que alguna muy a la altura de lo que esperaba Carmen Lyra.
Con respecto a los motivos que ella tuvo para substituir la "y" por la "i" en diferentes palabras, se puede consultar la nota que envié anteriormente, que dicho sea de paso, creo anterior a ésta porque aquí no se hace mención del asunto, como si ya estuviera discutido o aclarado. Por último, la anotación de la tercera página que dice entre paréntesis "Carmen Lyra, María Isabel Carvajal" es de una persona no identificada. De mi padre no porque no corresponde a su caligrafía. Tal vez sea de la secretaria que él contrató durante tres meses, luego de la muerte de don Joaquín, para que lo ayudara a poner en orden sus múltiples papeles y a hacer el inventario de su biblioteca. El nombre de esta secretaria me es desconocido.
Como anécdota, podría decir que mi madre siempre me cuenta que Don Joaquín vivía entre papeles en un gran desorden. Además, dejó nada menos que nueve cuartos repletos de estanterías con libros en la casa que tenía donde luego estaría la Esmeralda, al frente del actual edificio de la Caja Costarricense del Seguro Social. Si pasan por el lugar y se fijan bien en el jardicito del edificio de la Caja, podrán apreciar una placa conmemorativa. La gran mayoría de los libros mencionados fueron inventariados como dije y mi padre luego los dió (no se si donados o vendidos por un precio simbólico) a la biblioteca de la Universidad de Costa Rica. En nuestra familia quedaron los ejemplares más valiosos, principalmente aquellos dedicados por eminentes personalidades y que espero también irles presentando.
Temas Carmen Lyra, Cartas
10.6.06
Una nota de Carmen Lyra
Don Joaco, quiere reproducir en su Reper ese cuentillo de Navidad? Yo quiero q'allí estén todas las Fantasías por si algún día quiere recogerlas en 1 tomito, talves así q'esté muerta. (Le digo esto para q' se conmueva i me lo publique)
Un abracito
María Isabel.
(Vea q' me pongan Carmen Lyra con y porque del otro modo resulta un nombre con mala suerte. Tenemos una clave para los nombres. Rosita le sacó el del suyo i le resultó mui bien.
El Cuento de Navidad, cuyo manuscrito no poseemos, lo encontramos publicado en el Nº 15 del Tomo 11, del lunes 21 de diciembre de 1925. O sea, que coincide con la época de navidad de ese año. He hecho un escaneo de las páginas del Repertorio que contienen el cuento y también se los presento a continuación. Recomiendo su lectura por ser un cuento muy hermoso y original.

Temas Carmen Lyra, Cartas, Cuento
9.6.06
Carta de Magón a Carmen Lyra
No sé porqué razones mi abuelo conservaba esta carta entre sus papeles, tal vez la misma Carmen Lyra se la dió en agradecimiento por haberle enviado su libro de cuentos a Magón. En todo caso ahí está y espero que la disfruten. A veces no es de fácil lectura porque la tinta se transparentó entre los folios, pero dichósamente Magón tenía una hermosa caligrafía y eso facilita mucho su comprensión. Para leerla bien basta darle click a la imagen y luego aumentarla con el zoom que se activa al pasar el cursor cerca de la esquina inferior derecha y que aparece como un cuadrito.
Temas Carmen Lyra, Cartas, Magón
Cosas de Jota
Joaquín García MongeHace poco más de año y medio también murió mi padre y yo quedé a cargo de todas las cosas que aún se conservan de don Joaquín. Entre ellas hay fotografías, cartas, manuscritos, dedicatorias, condecoraciones, libros, etc. Algunas son poco conocidas y sin embargo tienen un gran valor histórico. Consciente de la necesidad de conservar ese patrimonio y de difundirlo, decidí este año crear una fundación que lleva su nombre y cuyos fines son el resguardo y la promoción de esa memoria, así como la restauración y puesta en práctica de su ideario.
Uno de los objetivos que nos hemos fijados a mediano plazo es el establecimiento de un sitio web especializado, sin embargo, mientras cumplimos con él he decidido crear temporalmente este blog para ir, desde ahora, compartiendo algunas cosas con la gente que tenga a bien acercarse. El espacio es abierto y son bienvenidos los comentarios y opiniones sobre los diversos temas que se vayan presentado. Ojalá que la discusión pueda ser una ocasión para tratar problemáticas de actualidad donde la referencia al pensamiento de don Joaquín sirva de faro.
Igualmente, éste nos ha parecido un buen modo de rememorar el 125 aniversario del natalicio de don Joaquín, efeméride que precisamente celebramos este año.
Bienvenidos pues a "Cosas de Jota" (como las heredó su nieto)... Cosas que también son suyas estimado(a) visitante.





















