17.11.08

La aeromoza excluida o fin del misterio


Hace dos años (¡cómo pasa el tiempo!), algunas entradas de este blog las dediqué a una pequeña investigación sobre la fecha de llegada de Pablo Neruda a nuestro país. En esa ocasión publiqué las fotos que tengo de don Joaquín con el poeta. Esa circunstancia dio pie para que más tarde dichas fotos fueran expuestas en el Museo García Monge y en la embajada de Chile. El último rebote de esa seguidilla se dio ayer cuando el periódico La Nación presentó, en el suplemento Áncora, una de las fotos... precisamente aquella que incluye a Delia del Carril y que fue publicada por primera vez, hasta donde sé, en 1974, en el tomo de Obras Escogidas de García Monge que preparó mi padre.

Lo que yo no había dicho aquí con respecto a esa foto en particular, es que hace unas pocas semanas -justamente en los días en que se inauguraba la exposición de fotografía en el Museo García Monge- encontré un duplicado (el que ven arriba) mientras revisaba una carpeta. Es interesante señalar que aquel incluye un cuarto personaje (o quinto si se cuenta el señor que aparece atrás) que desapareció de la otra versión por causas desconocidas: se trata tal vez de una aeromoza de la que desgraciadamente no sabemos el nombre. Suponemos que es aeromoza porque parece llevar el distintivo de una aerolínea en la chaqueta. Pero más interesante aún es el hecho de que al dorso de la foto constaba una fecha muy precisa que viene a dar una respuesta certera a la pregunta sobre la fecha del viaje de Neruda: 31 de agosto de 1943. Es decir, realmente yo estuve muy cerca cuando avancé que la fecha probable sería entre el primero y el 3 de setiembre de ese mismo año. La aparición del duplicado me permitió comunicar a los responsables de la exposición la fecha correcta, y por ese camino llegó ayer hasta las páginas de Áncora.

Si damos crédito a la referida fecha, entonces también hay que señalar una pequeña imprecisión en la relación de viajes de Neruda que aparece en su famosa autobiografía (Confieso que he vivido), porque el viaje por los "países de la costa del pacífico" que menciona, se inició al menos un día antes del ahí consignado.

Lo que no se pudo presentar ni en la exposición ni en el periódico fue la foto completa. Lo hacemos ahora para saldar de paso la injusticia histórica que se le hizo a aquella mujer no identificada al excluirla de la hoy mediática foto.

Imposible pasar por alto el enorme rótulo del Club Rotario que daba la bienvenida en el antiguo Aeropuerto de la Sabana, lo cuál es un poco raro. ¿Sería más bien ese rótulo el que alguien quizo excluir por alguna razón?

16.11.08

Ágape para un Maestro

Don Joaquín cena con destacados intelectuales costarricenses que festejan sus 75 años. En la foto vemos en primera fila a: Alfonso Ulloa, Carlos Duverrán, Don Joaquín, Gonzalo Dobles, José Basileo Acuña y Julián Marchena. En segunda fila a: Teodoro Martén, Carlos Luis Fallas, Arturo Echeverría Loría y Manuel Segura Méndez. En tercera fila a: Jorge Gallardo, Salvador Jiménez Canossa, Fabián Dobles, Manuel Picado y Carlos Luis Sáenz.

Llama la atención lo varonil del encuentro. No hay una sola mujer. Nótese el tapiz en el fondo, que representa una vista desde La Plaza San Marcos en Venecia. Impresiona también la elegancia de los trajes. A don Alfonso Ulloa lo vemos con un cigarrillo en la mano.

Si bien mi padre había indicado en una nota explicativa que esta imagen corresponde al festejo de los 75 años de don Joaquín (un 20 de enero), yo creo que puede haber un error material en la consignación de esa fecha, porque la firma de quien yo supongo fue el fotógrafo (Molina Alemán) viene acompañada de un año en que don Joaquín más bien estaría cumpliendo 77 años: 1958. Es decir, esta foto podría corresponder a su último cumpleaños. También podría interpretarse que sea únicamente la copia de la foto la que corresponde a ese año. No lo sabemos con certeza. Según la misma nota explicativa dejada por mi padre, ésta foto fue reproducida en la Revista Posdata Nº 69, del 8 de mayo de 1976.

Aprovecho la foto para aventurarme a hacer una digresión con la cual tal vez algunos no estén de acuerdo. Pero bueno, la lanzo así, con trazo grueso, para ver qué piensan… que para la libre discusión también están los blogs y particularmente éste.

Para mí la imagen presentada testimonia de una escena posiblemente usual en otras épocas, pero que en nuestros días es casi inimaginable: Un ágape para un Maestro. Vivimos una época de profundo descreimiento, de artero cinismo, una edad de oro para los ególatras. Hoy casi nadie se reconoce en una figura tutelar, en un mentor. Hemos oído decir a algunos por ahí, con el pecho inflado de orgullo, que no necesitan el consejo de ningún maestro o gurú (esas solas palabras ya suenan sospechosas); que no confían en ninguna escuela o estilo; que no se sienten parte de ningún linaje. Para muchos sería casi una vergüenza reconocer algo así y otros posiblemente dudarían en confesar, por temor a cierto comadreo, que han participado en una celebración como la que vemos en la foto. La frase “Yo soy mi propio maestro” se ha vuelto un leitmotiv cuasi publicitario. Nadie quiere oír consejo y mucho menos darlo, o si lo recibe o lo da, lo hace con mil precauciones. Una idea de la libertad muy singular se nos ha metido en las venas y creemos que la única experiencia valedera es la propia.

Tal vez esto ha ocurrido por efecto de un mundo donde todo se ha vuelto puro relativismo. Donde todas las certezas han caído una tras otra. Un mundo rudo. Un mundo violentamente alérgico a todo lo que, aún lejanamente, suene a academia, a pedagogía, a paternalismo, a tradición. Un mundo que olvidó ya la gracia modesta y cálida de los verdaderos maestros; el sabio consejo de los que forjaron su espíritu pacientemente, con incansable trabajo y que desinteresadamente lo pusieron al servicio de una causa común, de un noble ideal. ¿Cómo llegamos ahí? ¿Por qué caminos? ¿Cómo se agotó el incalculable crédito de aquellos mayores que verdaderamente merecían una inteligente devoción? ¿Cómo se fueron extinguiendo, sin legítima sucesión, esa raza de personalidades que causaban tanta admiración? No es que no las haya hoy día, pero todo parece indicar que no tardarán en desaparecer definitivamente. ¿Será éste el efecto de una cultura hiper-mediatizada pero por eso mismo paradójicamente deshumanizada y deshumanizante? ¿De una cultura bulliciosa que acalla la voz reposada de la verdadera sabiduría?

A pesar de este vuelco tan conveniente al egotismo contemporáneo, vivimos un mundo que no se puede decir que sea mejor que el suplantado… en todo caso, yo no lo puedo decir, lo cuál tampoco implica que piense aquello de que necesariamente todo pasado fue mejor. ¿Qué hemos ganamos y que hemos perdido, verdaderamente, con éste trueque?

Creo firmemente que don Joaquín fue un verdadero Maestro, un Maestro que supo dar su consejo unificando en su voz muchas voces, pero que también supo guardar silencio para dar a conocer mejor las ideas ajenas y estimular el debate. Hablando del profundo significado de su obra para la cultura continental, el escritor argentino Francisco Romero escribió en Cuadernos Americanos (otra gran revista cultural como lo fue Repertorio Americano): “Los sucesos de gran trascendencia no alcanzan su reconocimiento cuando se limitan a ser convicciones individuales dispersas, aunque por ventura fueran convicción privada de todos, tomados uno a uno. Es necesario que cada uno posea su propia convicción y conozca las de los demás, para que la verdad común obtenga la fuerza de un consenso y las opiniones singulares se robustezcan y corroboren las unas con las otras. Sólo así brota la sanción justiciera y general que pone las cosas en su sitio y permite el destaque y aprovechamiento del esfuerzo eminente” (en “Homenaje Continental a García Monge”, Cuadernos Americanos, Vol.LXVII, enero-febrero, 1953).

A través de su Repertorio don Joaquín fue catalizador para que brotara esa sanción, fue sobre todo él quien rindió ese “esfuerzo eminente”. De ahí su importancia y de ahí también que se le considere Maestro de Maestros. Sin embargo, mucho tememos que ésta sea una fórmula caduca, porque ya los verdaderos Maestros no sabemos dónde se esconden… ¿En la tumba acaso? Nos queda, al menos, el consuelo de encontrar su palabra en los libros, que todavía gozan de buena salud.

12.11.08

Juntos una vez

He aquí, a simple vista, una banal foto de grupo. Pero observada más en detalle vemos ésto:


¡Don Joaquín y Yolanda Oreamuno, codo a codo, inmortalizados por una única vez en la vida! No tengo conocimiento de otra foto donde aparezcan juntos y mucho menos tan cerca el uno del otro. Esto ocurrió el 29 de octubre de 1943 en la legación del Ecuador, durante una recepción ofrecida al historiador ecuatoriano Abel Romero Castillo (quien aparece a la derecha de don Joaquín) .

A la izquierda de Yolanda está su segundo marido: el redactor del Código de Trabajo que fue promulgado en agosto de aquel mismo año por el gobierno de Calderón Guardia... Oscar Barahona Streber (1916-2004), gran personaje de quien se divorciaría menos de dos años después. ¿Estará la impronta de Yolanda de algún modo presente en el código a través de algún consejo o idea referentes a su fondo o a su forma?

De los demás asistentes no sabemos nada, pero sí el nombre del fotógrafo porque aparece en un sello al dorso de la foto: Néstor Castillo. Nótese que bajo la silla del extremo izquierdo también posa un perrito y por ello, hasta donde sé, ésta es la única foto que de algún modo reune a don Joaquín con algún animalito o mascota, lo que de ningún modo quiere decir que él les tuviera aversión. Más bien creo que los consideraba mucho ya que era un enamorado de las labores del campo y de la naturaleza en general. Pero otro día hablaré de ello.

¿Qué estará mirando don Joaquín (siempre tan observador) y qué le hará tanta gracia a Yolanda? Es la foto más espontánea que conozco de ella. En ninguna otra de las que he visto se muestra tan sonriente. En don Joaquín hay una sonrisa un poco más pronunciada que lo usual. Lo más común es ver fotos donde él aparece con una sonrisa muy sutil al estilo de la Mona Lisa, cuando no francamente serio. Lo más probable es que no quede traza fotográfica de cómo eran los dientes de mi abuelo porque todo indica que nunca los llegó a mostrar delante de una cámara, lo que dice mucho de su talante.

10.11.08

Para un rincón del cariño


El segundo descubrimiento al que hacíamos referencia en nuestra anterior entrada, lo tienen delante de sus ojos aquí arriba. Es un rarísimo retrato de Yolanda Oreamuno que tuve que restaurar digitalmente porque no se encontraba en tan buen estado como el anterior (que no tiene ningún retoque). Esta vez el original presentaba rasguños en la parte superior y antiguas manchas de huellas digitales en su contorno, defectos que hicimos desaparecer.

Esta foto tiene una particularidad muy llamativa y es su fuerte color naranja en las altas luces, el cual contrasta en las bajas con una especie de negro tornasolado que recuerda el efecto de una solarización. Al hacer la digitalización le dimos mayor contraste a los negros porque de otro modo la foto aparecía muy plana, por lo que el efecto tornasolado no es muy perceptible en la imagen que presentamos. He estado investigando sobre el procedimiento histórico de virado al naranja, pero no he encontrado ningún ejemplo tan contundente como el visible en este retrato. Puede ser que se trate de un tipo de sepia muy fuerte. También puede ser que con los años la foto haya sufrido algún tipo de alteración química con el resultado que vemos. Sea lo que sea, eso particulariza éste retrato, que por lo demás es bastante grande (19X24 cm).

En la dedicatoria es perceptible la pluma poética de Yolanda: "Don Joaco... Este retrato oscuro, de penumbra para un rincón de su cariño". A diferencia de la dedicatoria anterior ésta no lleva fecha. Sin embargo, se nota un cambio de tono. Ésta aparece menos formal, más íntima, lo que nos indica que los años han pasado y que la relación entre ambos literatos se ha profundizado... ya ella espera un lugar en un rincón del cariño de don Joaquín.

Para mi gusto, éste es el retrato fotográfico más hermoso de cuantos conozco de Yolanda Oreamuno. Rodeada de esa penumbra y delineada por tan cálidos contornos, ella aparece como un personaje muy misterioso, frágil y reflexivo, incluso se podría decir que maternal, lo que la emparenta con ciertos personajes que vemos en cuadros de La Tour. Algo que va a contrapelo de esa aura de vampiresa o tigresa con que a menudo se la percibe. Lástima que no aparezca por ningún lado el nombre del fotógrafo(a) que la vio así.

Actualización al 12 de noviembre
: Guiado por el índice del Repertorio Americano que preparó Evelio Echeverría, repasé los números que contenían retratos de Yolanda Oreamuno y no encontré ninguno de los que he presentado aquí. En realidad solo hay uno que se repite en un par de artículos y se trata de un retrato frontal parecido al de mi entrada anterior, pero sin ese plus que confiere la dedicatoria y por ello más ordinario.

También revisé el libro de Victoria Urbano sobre Yolanda, pero no viene ninguna foto (al menos en la édición que tengo, que es la primera de 1968). El de Rima de Vallbona no lo he podido consultar porque por extraño encantamiento desapareció de mi biblioteca (en todo caso yo juraba que hubo un ejemplar en algún momento). Lastimosamente tampoco tengo los de otros autores que también han estudiado a Yolanda Oreamuno. Así que todavía no puedo afirmar que estos retratos sean completamente inéditos.

(Por cierto, el material que hay sobre Victoria Urbano en la Universidad de Texas es impresionante)

8.11.08

Yolanda Oreamuno... ¡Qué mujer!


Yo creía conocer bastante bien el material del archivo García Monge que organizó mi padre. No es que lo hubiera leído todo ni mucho menos... hay tantísima cosa... pero creía saber con bastante certeza de qué piezas se compone. Sobre todo había repasado muchas veces las fotos existentes. Sin embargo, ayer hice un descubrimiento sorprendente. Dentro de una carpeta donde yo creía que había solamente algunos recortes de periódico sobre Yolanda Oreamuno coleccionados por mi padre, me encontré, cuidadosamente guardada en una bolsita plástica, la foto que ven arriba y otra cosita que mostraré otro día. Puedo decirles que fue un instante mágico, una epifanía de Yolanda. Para mí fue como haber encontrado el retrato, en perfecto estado, de una misteriosa princesa del tiempo de los faraones. Al instante me sentí fulminado por la belleza absolutamente impactante de esta mujer. Podría incluso afirmar que caí en una especie de vértigo y experimenté algo parecido al enamoramiento a través de este retrato hechicero. Si como lo creen ciertas tribus indígenas, el retrato fotográfico se roba el alma de las personas, ésta era la demostración. El espíritu rebelde y formidable de Yolanda palpitaba en esos ojos abstraídos que volvían a ver la luz desde hace quien sabe cuántos años... décadas tal vez.

No sé si mi padre le habrá mostrado este retrato a alguien. Supongo que sí. Probablemente le haya enviado una copia a Rima de Vallbona y a Victoria Urbano, dos mujeres que le dedicaron sendos libros a Yolanda Oreamuno y con quienes él mantuvo en algún momento correspondencia. Lamentablemente no tengo ahorita estos libros a mano para revisar si se encuentra en ellos una reproducción de esta foto. Tampoco tengo conmigo el Repertorio Americano, para ver si fue publicado por mi abuelo. En todo caso, sea inédito o no, lo pongo acá porque creo que también merece compartirse por Internet. Luego verificaré en las publicaciones referidas si aparece el retrato.

En la dedicatoria se leen las siguientes palabras escritas en tinta azul: "Para don Joaquín con respetuoso y agradecido afecto". La firma es algo ilegible, pero es la de Yolanda Oreamuno. La he cotejado con la que aparece en la dedicatoria de un ejemplar de "La ruta de su evasión" que había mostrado antes en este blog y se parece bastante. La fecha de la dedicatoria en la foto sí es clara: 16 de febrero de 1940. Yolanda tenía entonces casi 24 años (los cumpliría el 8 de abril).

En la parte inferior aparece otra firma en tinta negra, supongo que es la firma del fotógrafo (a). Lo que alcanzo a descifrar es lo que dice: ¿XX Díaz? ¿Alguien logra leer bien? Por detrás de la foto, escrito en lápiz aparece una fecha anterior a la ya señalada: 1939.

Si se observa con cuidado el retrato, se nota que las pestañas están realzadas mediante un retoque manual finísimo. ¿Será esta aplicación de "rimmel fotográfico" obra del retratista o de la misma Yolanda? Tendemos a pensar que es obra del primero, porque en aquella época se acostumbraba que los fotógrafos retocaran las fotos de ese modo para dar una sensación de mayor acutancia. Hoy se hacen cosas parecidas, pero por medios digitales. Por último hay que señalar que el gramaje del papel donde fue tirada la foto es bastante elevado, es prácticamente un cartón.

4.11.08

Esto dijimos

En estos días que se conmemoró el 50 aniversario de la muerte de Don Joaquín, se me invitó a pronunciar algunas palabras en distintos actos y como yo no soy muy bueno improvisando discursos, pues decidí más bien escribirlos. La ventaja es que si tales discursos se publican, el mensaje puede llegar a más gente. Por eso he decidido reproducirlos en "Derrames de tinta", mi sitio de textos largos.

El primer discurso -bastante breve- fue para al acto de conmemoración del 31 de octubre en el Parque de Desamparados, mientras que el segundo es más extenso y fue leído en el acto conmemorativo organizado por la Escuela García Monge. Se trata de un discurso destinado especialmente a los maestros de aquella institución, aunque también le dedico una parte de mi mensaje a los niños.

Con estos dos discursos y el texto que escribí para "El Mentor Costarricense", dejo cerrada esa especie de trilogía de textos míos dedicada a la conmemoración del 50 aniversario de la muerte de Don Joaquín.

3.11.08

Crónica de las honras fúnebres de Don Joaquín

Mi padre guardó muchos recortes de periódico que daban cuenta de la muerte de Don Joaquín y de sus honras fúnebres. Una de las crónicas más completas apareció en La República del primero de noviembre de 1958. Es la siguiente (para leerla basta hacer clic en las imágenes para agrandarlas):


El texto que acompaña la foto inferior de la segunda plana dice que un familiar de Don Joaquín lleva las condecoraciones, eso es correcto, se trata de mi padre, el Dr. Eugenio García Carrillo.

31.10.08

¿De qué murió Don Joaquín?

Cuenta mi madre -quien es fisioterapista- que en la época en que murió Don Joaquín ella se encontraba dando una terapia física a mi abuela, Doña Celia. Por varios meses mi madre estuvo yendo con ese propósito a casa de los García en la avenida segunda (donde luego estaría La Esmeralda). Pues bien, cuando don Joaquín se ausentaba solía dejar un papelito en la puerta en el que escribía: "No estoy, ya vuelvo" o "Ando en el correo, vuelvo pronto", cosas de ese tipo (no se trata de citas textuales). Cierto día, mi madre llegó y no vio a Don Joaquín y tampoco vio ningún mensaje en la puerta, entonces le preguntó a mi abuela dónde estaba él y ella le contestó que se sentía indispuesto y que estaba descansando en su habitación. Menos de veinticuatro horas después Don Joaquín había fallecido. Murió de una enfermedad cardiaca. No tuvo ninguna terrible agonía sino más bien una muerte tranquila. El momento del descanso le llegó con rapidez y sin exabruptos. Eso ocurrió exactamente hace cincuenta años, un viernes de garúas también.

Como Don Joaquín era anticlerical no quería pasar por una iglesia en su último viaje y por eso tampoco hubo misas (lo que incluso indispuso a unas sobrinas suyas que no quisieron asistir a su funeral por ser muy católicas). El postrero tributo se le rindió en la Asamblea Legislativa, que apenas una semana antes lo había declarado Benemérito de la Patria. El ataúd fue trasladado hasta allá en un carruaje fúnebre tirado por cuatro corceles arropados de negro. El cortejo salió de la propia casa de Don Joaquín, bajó por la avenida segunda, dobló hacia el norte a la altura del Balmoral y luego hacia el este por la avenida central rumbo a la Asamblea. Precediendo el carruaje iba mi padre, quien desfiló cargando un cojín de terciopelo rojo en el que iban colocadas todas las condecoraciones de don Joaquín.

Ya propiamente en la Asamblea Legislativa, el embajador del Perú, el señor Luis Barrios Llona, colocó sobre el féretro de Don Joaquín El Sol del Perú, que junto al título de Benemérito fueron sus dos últimas distinciones. Por cierto, en un escrito inédito cuenta mi padre que la última pregunta de don Joaquín fue: "¿Y qué hace un Benemérito?", pregunta que para él quedó sin respuesta. Hoy la interrogante más bien sería: ¿Y qué hacemos nosotros con un Benemérito? ¿Cómo le rendimos justo tributo cincuenta años después? ¿Cómo pagamos la deuda enorme que tenemos con quien tantísimo dio a este país y a la cultura iberoamericana? Por lo visto ya muchos ni reconocen tal deuda. Hoy La Nación nos recordaba que el 31 de octubre es para celebrar Halloween "a la tica" (¡Qué desgracia haber luchado toda una vida por nuestra cultura y morir en una fecha que los enajenados han adoptado como día de celebración! ¡Qué ironía!). Ni siquiera la sección del Día Histórico hizo alguna alusión a la muerte de Don Joaquín.

Actualmente sus restos reposan en el Cementerio General de San José. Sobre su tumba vemos un pequeño libro esculpido en mármol con un epitafio: In angelo cum libello... "En un rinconcito con un libro", que era como a él le gustaba estar. Cuánta cosa no habría leído en cincuenta años. No estaría mal ir a dejarle al menos unas flores.

Actualización al 11 de novimbre
: Justo es señalar que en El Día Histórico del primero de noviembre pasado apareció una breve nota sobre el sepelio de don Joaquín 50 años atrás.

27.10.08

Tres colaboraciones nuestras

Como se puede ver en la agenda de actividades relativas a la conmemoración del cincuentenario del fallecimiento de Don Joaquín, muchos eventos han sido previstos y otros ya han tenido lugar (aunque no las suficientes… el Ministerio de Cultura y el de Educación Pública brillan por su ausencia). Entre las actividades pasadas tuvimos la oportunidad de participar en tres:

1) La exposición fotográfica “Pienso en Chile” (visible en la Biblioteca Pública Joaquín García Monge de Desamparados) está destinada a ilustrar los lazos de amistad que unían a Don Joaquín con Chile -país donde hizo estudios superiores- y especialmente con algunas de sus más grandes figuras literarias, tales como Pablo Neruda y Gabriela Mistral. Para esta exposición, la Embajada de Chile nos pidió colaboración y con gusto les facilitamos digitalizaciones en alta resolución de fotografías históricas pertenecientes al archivo familiar (ciertas están en este blog). Personalmente me encargué de hacer el trabajo de digitalización y, en los casos en que fue necesario, también la labor de restauración fotográfica (en las fotos que nos correspondieron). Además, está expuesta ahí una fotografía de estudio tomada por mí de la “Orden al Mérito” que recibió Don Joaquín por parte del gobierno Chileno en 1943, en grado de Comendador.

Esta exposición se trasladará en pocos días a la Embajada de Chile y me han anunciado sus personeros que la presidenta Michelle Bachelet posiblemente la visite durante su
estadía oficial en nuestro país esta semana, lo cual sería un honor ya que admiramos mucho a esta gran dama, aunque me parece que su agenda es muy apretada y dudo bastante que pueda hacerlo. También me han dicho que es probable que un juego de copias de estas fotografías sea enviado a la Fundación Pablo Neruda, allá en Chile. Sería un nuevo honor.

Vista parcial de la exposición "Pienso en Chile"

2) Una segunda colaboración nuestra tuvo lugar el sábado pasado (día del cincuentenario del benemeritazgo) cuando participamos en la tertulia radiofónica “Joaquín García Monge, el mentor costarricense” que fue difundida por Radio Costa Rica en frecuencia AM. En total fueron dos horas de amena charla con Don Fernando Faith, un desamparadeño que es incondicional admirador de Don Joaquín y a quien hay que reconocer una encomiable labor en la organización de varias de las actividades conmemorativas de este mes. Hay que señalar que fue él quien se dio a la tarea ya no solo de organizar y realizar esta tertulia radiofónica, así como de colaborar con la organización de la exposición fotográfica, sino también de haber sido el motor editorial de una publicación en forma de periódico exclusivamente dedicado a la figura de Don Joaquín. Esta publicación llamada “El Mentor Costarricense” fue tirada en cinco mil ejemplares y se compone de colaboraciones de Fernando Herrera, de Julio Suñol, de Elizabeth Fonseca, de Arnoldo Mora (una versión más amplia del mismo texto aparece aquí), de Armando Vargas, y de un servidor. Mi contribución en éste caso consistió en un texto sobre el significado que tenía para mí ser nieto de Don Joaquín y también en haber facilitado nuevas fotografías destinadas a ilustrar el periódico. Además de diversas imágenes históricas, destacan en particular la fotografía del título de Benemérito (reproducida a una plana) y las correspondientes a diversas condecoraciones de don Joaquín, fotografías hasta entonces inéditas.

Entiendo que el Instituto Tecnológico de Cartago editó también una revista conmemorativa (Revista Comunicación), pero hasta donde sabemos no se nos invitó a su entrega a pesar de que también nos pidieron material fotográfico, cosa que nos extraña, porque sí se nos invitó hace unas meses a una lección inaugural dedicada a García Monge, ante una concurrida asamblea de estudiantes que fueron convocados para escuchar a destacados intelectuales tales como Fernando Herrera y Arnoldo Mora. Lamentablemente, por falta de tiempo no reseñamos oportunamente esa actividad, pero hoy la recordamos.


Don Fernando Faith y Don Joaquín

3) El mismo sábado en la noche tuvo lugar un concierto de la Banda Municipal Juvenil de Desamparados bajo la dirección del señor Miguel Angel Peña. Este concierto fue dedicado a Don Joaquín y bautizado significativamente “Repertorio Americano”. Lo cual tiene un doble significado ya que el repertorio interpretado esa noche se compuso exclusivamente de obras latinoamericanas. Durante el intermedio se nos invitó a expresar unas cortas palabras (que fueron básicamente de felicitaciones y de agradecimiento) y también se lograron repartir entre el público ejemplares gratuitos de dos obras de Don Joaquín (El Moto y La Mala Sombra), pertenecientes a los remanentes editoriales que le enviaban a mi padre luego de cada edición, así como ejemplares del “Mentor Costarricense”. Debo decir por un lado que el concierto estuvo magnífico y por otro que lamento bastante que por historias administrativas de permisos cuyo detalle ignoro, el concierto haya sido trasladado a última hora de la Escuela García Monge, sitio originalmente programado para acoger a la banda, al Museo García Monge. No es que el Museo sea un sitio poco propicio para un concierto, pero se corrió el riesgo de que alguien se haya quedado sin escucharlo de no haber entendido cuál fue el cambio de última hora. Espero que nadie haya tenido que vivir esa experiencia.

La Banda Municipal Juvenil de Desamparados durante el concierto "Repertorio Americano"

Sigue la cosecha del cincuentenario

Más artículos han aparecido en la prensa sobre Don Joaquín, incluso uno de corte crítico que promete ser detonante para nuevos escritos.

García Monge en el siglo XXI. De Armando Vargas Araya (lo leí en Tribuna Democrática).

El legado del periodista Joaquín García Monge. De Julio Suñol (también leído en Tribuna Democrática).

García Monge, tarea pendiente. De Iván Molina (aparecido en Áncora).

Dejo además un enlace a la página de la Biblioteca Ayacucho que reseña el libro de obra selecta de Don Joaquín recopilado por Flora Ovares, libro que fue editado hace un par de años pero que hasta el jueves pasado fue presentado en nuestro país.

25.10.08

Dos nuevos artículos

Hoy he encontrado dos nuevos artículos en la prensa referidos a Don Joaquín:

El primero lo hallé en Tribuna Democrática, se llama simplemente "Joaquín García Monge" y es copia de un editorial escrito en 1958 por Luis Alberto Monge, en ese entonces director de la revista "Combate". Me parece un editorial muy sentido, hecho al calor... o más bien diría "al frío" del duelo por la muerte de Don Joaquín.

El segundo es un artículo que encontré en El informa-tico. Se llama "Joaquín García Monge, a 50 años de su muerte" y está escrito por Freddy Pacheco. En éste artículo Don Freddy básicamente reproduce extractos de un ensayo de Arnoldo Mora y se queja del "escandaloso silencio" en torno al cincuentenario de la muerte de Don Joaquín, especialmente en la Universidad Nacional, cuya biblioteca lleva el nombre de Don Joaquín y a la que mi padre cedió hace como treinta años los derechos del nombre "Repertorio Americano", para que ellos pudieran seguir haciendo la publicación, cosa que en un principio se hizo, pero luego cada vez menos.

No voy a juzgar si la llamada de atención de Don Freddy es justa o no, sino sencillamente recordar que si revisamos la agenda de actividades para este cincuentenario, muchas de ellas ya han tenido lugar -o tendrán lugar- precisamente en la Universidad Nacional.

24.10.08

Benemeritazgo de Don Joaquín


Mañana sábado 25 de octubre se celebrarán exactamente 50 años desde que Don Joaquín fue declarado Benemérito de la Patria por nuestra Asamblea Legislativa. Con esa declaratoria la nación finalmente trataba de saldar la enorme deuda que tenía con él por su luminoso trabajo de toda una vida y por las múltiples injusticias que con él se cometieron.

Precediendo el "por tanto" de la declaración de Benemérito en sí, el "considerando" del acto legislativo dice así:
1) "Que es deber de la Asamblea Legislativa en su carácter de poder representativo del pueblo y como depositaria de la soberanía nacional, tributar justo homenaje a los ciudadanos que han contribuido con su ejemplo y civismo a dignificarla;

2) Que un ejemplo de amor al servicio público lo encarna el Profesor don Joaquín García Monge, considerado como uno de los más grandes valores de la intelectualidad de América;

3) Que por su fecunda labor en los campos de la docencia nacional se ha distinguido como el que más en su misión;

4) Que en las páginas de las letras patrias el nombre del Maestro don Joaquín García Monge, a través del tiempo cobra cada día relieves más brillantes y gratitud más profunda en el alma nacional".
A pesar de que todas esas declaraciones son bellas y justas, pienso que el benemeritazgo a Don Joaquín le llegaba tarde, casi demasiado tarde. Por un lado muchos otros países antes que el nuestro lo habían condecorado con sus máximas distinciones -mientras que aquí solo se le aislaba y se le silenciaba- y por otro, fue un reconocimiento que llegó solamente seis días antes de su muerte y que ni siquiera pudo ir a recibir puesto que la ceremonia estaba programada para otro momento. Siempre he pensado y sentido que es un acto que deja cierto mal sabor, que está marcado por una opaca incomodidad y que carece del resplandor que se supone debería tener. No hay que olvidar que la votación en la Asamblea Legislativa no fue unánime. Hubo quienes pensaron y defendieron la tesis de que Don Joaquín no reunía los méritos suficientes, por ejemplo el abogado Fernando Volio (qué ironía del destino que fuera éste mismo personaje el llamado a ser uno de los tres firmantes del título de Benemérito de don Joaquín en su calidad de secretario ad hoc de la Asamblea). Definitivamente, los grandes hombres con el tiempo se hacen más grandes y los chicos se empequeñecen hasta finalmente desaparecer de las memorias o si no desaparecen, más bien se les recuerda por sus mezquindades y sus malos actos, es una ley de la vida. Por ello hoy don Joaquín es más grande que nunca, mientras que la historia se ha encargado de desdibujar lentamente a quienes tan duro lo criticaron en otras épocas.

Pues bien, es probable que mi padre sintiera en su momento lo mismo que yo con respecto al benemeritazgo de Don Joaquín (incluso con mayor intensidad) y tal vez por eso jamás llegó a enmarcar aquel histórico título que sencillamente enrolló para guardarlo en una caja de cartón dentro de un armario. Al tomar esa decisión pienso que él no podía prever que el papel del que estaba hecho el diploma, era un papel que con los años iría perdiendo flexibilidad y que irremediablemente estaba destinado a dañarse. Qué sorpresa el día que quise ver el pliego y al tratar de abrirlo me quedé con un pedazo en la mano. Fue la gran campanada de alarma que llamaba urgentemente a consevarlo mejor. Por ello decidí llevárselo a Alicia Zamora -tal vez la mejor restauradora de documentos en nuestro país- para que viera qué se podía hacer con aquel papel tan quebradizo como una hoja de otoño.

Doña Alicia actuó con su acostumbrado profesionalismo y al cabo de cierto tiempo me entregó un documento al que, de acuerdo el reporte que lo acompañaba, había hecho las siguientes operaciones:

-limpieza mecánica
-eliminación de cintas adhesivas
-tratamiento de hongos
-humectación con agente bactericida
-aplicación de un soporte auxiliar de papel japonés
-recuperación del plano (aplanado)
-equilibrio estético
-montaje de la obra en papel libre de ácido

También Doña Alicia me entregó un documento con vistas fotográficas de cómo lucía el documento antes de la operación y restauración y de cómo había quedado después. Es el siguiente:


Una vez restaurado el título, le tomé una foto en alta resolución como respaldo de seguridad. En esa foto corregí digitalmente la mayor parte de las imperfecciones que estaban fuera del alcance de cualquier restauración mecánica (tal foto -en versión de baja resolución- es la que aparece al principio de ésta entrada y al hacer click en ella se agranda en una vista más detallada). Por lo demás, llevé el título original a enmarcar a una de las mejores marqueterías de este país, la de Inés Gutiérrez (que da la casualidad es mi compañera, pero cuando digo que su marquetería es una de las mejores es porque lo pienso verdaderamente y no por interés creado… por algo el Museo de Arte Costarricense le ha confiado obras tan importantes como "El Portón Rojo").

Hoy, el título cuelga de un muro en mi oficina (esperando mejor destino) y ya enmarcado luce espectacular a pesar de las inevitables cicatrices que le quedaron. Pero creo que ellas van bien con la imagen que tengo de Don Joaquín, un hombre herido por mil y una circunstancias, pero que no se doblegó y cuya obra y figura hoy resplandecen más que nunca.

21.10.08

Más sobre Don Joaquín en Áncora

El suplemento Áncora del Periódico La Nación suele publicar de vez en cuando artículos que tienen que ver con Don Joaquín. Muchas veces son artículos donde a penas se cita incidentalmente su nombre, pero otras veces son artículos que tiene por centro su figura o su obra. Hace un tiempo dediqué una entrada a uno de esos artículos. Entretanto han aparecido dos que me parecen especialmente interesantes. Dejo aquí el enlace a esas páginas:

Dedicatoria Inestable
de Iván Molina. Como complemento a este artículo se puede leer también el célebre discurso de Don Joaquín frente al Monumento Nacional, discurso que data de 1921 pero que ha sido reproducido muchas veces en diversos medios.

El Exilio de Don Joaquín
de Fernando Herrera. (Acompaña a este artículo una corta entrevista que se le hizo a Don Joaquín a su regreso del exilio en Nueva York y que apareció en el Diario de Costa Rica en 1919).

Por otra parte en el mismo suplemento se pueden leer las reseñas de dos obras sobre Don Joaquín de reciente aparición:

El legado del Arielismo
. De Rodó a García Monge. De Arnoldo Mora.

Vida y Verdad
. De Fernando Herrera

Igualmente hay un artículo sobre la labor de dos hombres que han seguido en cierto modo el ejemplo editorial de Don Joaquín.

Herederos de Joaquín
. Por David Delgado.

19.10.08

50 aniversario de la muerte de Don Joaquín

El 31 de este mes se estará cumpliendo medio siglo de la muerte de Don Joaquín. Por esa razón diferentes instituciones han organizado actividades conmemorativas que tendrán lugar estos días. A continuación presento un listado de los principales eventos de los que tengo conocimiento. (mi público agradecimiento para Don Fernando Faith por haberme hecho llegar el listado).


  • EXPOSICIÓN DOCUMENTAL:
    REPERTORIO AMERICANO, JOAQUÍN GARCÍA MONGE


    DIA: DEL LUNES 13 AL VIERNES 31 OCTUBRE

    HORA: DE 11:00 AM A 6:00 P.M.

    LUGAR: BIBLIOTECA PÚBLICA JOAQUÍN GARCÍA



  • ENCUENTRO INTERNACIONAL
    EL UNIVERSO DE LAS REVISTAS CULTURALES EN AMÉRICA LATINA


    DIA: MARTES 21, MIÉRCOLES 22 Y JUEVES 23 OCTUBRE

    LUGAR: UNIVERSIDAD NACIONAL, HEREDIA



  • PRESENTACIÓN DEL LIBRO: “COMO ALAS DE MARIPOSA”, QUE CONTIENE LA CORRESPONDENCIA ENTRE GARCIA MONGE Y CARDONA PEÑA. EUNA.

    DIA: MARTES 21

    HORA: 9:00 AM

    LUGAR: UNIVERSIDAD NACIONAL, HEREDIA


  • PRESENTACIÓN DEL LIBRO: REVISTA VIDA Y VERDAD (SAN JOSÉ 1904). EUNED.

    DIA: MARTES 21

    HORA: 6:15 PM

    LUGAR: UNIVERSIDAD NACIONAL, HEREDIA



  • EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA: “JOAQUÍN GARCÍA MONGE: PIENSO EN CHILE”

    DIA: DEL MIÉRCOLES 22 DE OCTUBRE AL VIERNES 31 DE OCTUBRE
    HORA: INAUGURACIÓN MIÉRCOLES 22 A LAS 6:00 PM

    LUGAR: BIBLIOTECA PÚBLICA JOAQUÍN GARCÍA MONGE DESAMPARADOS

    AUSPICIA: EMBAJADA DE CHILE



  • ENTREGA REVISTA COMUNICACIÓN ITEC, EDICIÓN ESPECIAL DEDICADA A DON JOAQUÍN GARCÍA MONGE.

    DIA: JUEVES 23

    HORA: 3:00 PM

    LUGAR: UNIVERSIDAD NACIONAL, HEREDIA


  • PRESENTACIÓN DEL LIBRO “OBRA SELECTA DE JOAQUÍN GARCÍA MONGE”. EDITORIAL AYACUCHO DE VENEZUELA.

    DIA: JUEVES 23

    HORA: 6:15 PM

    LUGAR: UNIVERSIDAD NACIONAL, HEREDIA


  • “JOAQUÍN GARCÍA MONGE, EL MENTOR COSTARRICENSE”

    DIA: SÁBADO 25 OCTUBRE (50 AÑOS DE BENEMERITAZGO)

    HORA: 3:00 PM

    LUGAR: MUSEO JOAQUÍN GARCÍA MONGE

    ESTA TERTULIA SE TRANSMITIRÁ EN VIVO EN EL PROGRAMA “EN LA ESQUINA DEL PARQUE, CON FERNANDO FAITH”, POR RADIO COSTA RICA 930 AM.


  • CONCIERTO “REPERTORIO AMERICANO", CON LA BANDA MUNICIPAL DE DESAMPARADOS

    DIA: SÁBADO 25 OCTUBRE (50 AÑOS DE BENEMERITAZGO)

    HORA: 7:00 PM

    LUGAR: SALÓN DE ACTOS. ESCUELA JOAQUÍN GARCÍA MONGE


  • FORO: “EL LEGADO DE JOAQUÍN GARCÍA MONGE AL PERIODISMO”

    DIA: MARTES 28 OCTUBRE

    HORA: 6:00 PM

    LUGAR: INSTITUTO CULTURAL MEXICANO, LOS YOSES

    SOPORTE: “COMO HARIA YO UN DIARIO A LOS COSTARRICENSES” 1925

    AUSPICIA: COLEGIO DE PERIODISTAS DE COSTA RICA


  • CINE-FORO DE LA OBRA EL MOTO

    DIA: JUEVES 30 OCTUBRE

    HORA: 6:00 PM

    LUGAR: BIBLIOTECA JOAQUIN GARCÍA MONGE


  • ACTO CÍVICO EN HONOR A DON JOAQUÍN GARCÍA MONGE

    DIA: VIERNES 31 OCTUBRE (50 AÑOS DE MUERTO)

    HORA: 8:30 AM

    LUGAR: EXPLANADA PARQUE CENTENARIO, DESAMPARADOS.


  • OFRENDA EN LA TUMBA DE DON JOAQUÍN

    DIA: VIERNES 31 OCTUBRE (50 AÑOS DE MUERTO)

    HORA: 11:00 AM

    LUGAR: CEMENTERIO GENERAL


  • TALLER DE LECTURA DIRIGIDO A JÓVENES: EL MOTO

    DIA: VIERNES 31 OCTUBRE (50 AÑOS DE MUERTO)

    HORA: 2:00 PM

    LUGAR: BIBLIOTECA PÚBLICA JOAQUÍN GARCÍA MONGE


  • CHARLA ACERCA DON JOAQUÍN GARCÍA MONGE

    DIA: VIERNES 31 OCTUBRE (50 AÑOS DE MUERTO)

    HORA: 7:00 PM

    LUGAR: MUSEO JOAQUÍN GARCÍA MONGE

23.3.08

El Repertorio en Áncora

Hace un par de semanas se publicó en el suplemento Áncora del periódico La Nación un artículo del periodista Bértold Salas que habla sobre las colecciones del Repertorio Americano accesibles al público en diversas bibliotecas del país. El artículo, llamado Los trabajos de Don Joaquín, da una idea general sobre algunos temas relacionados con el Repertorio tales como autores publicados, número de ejemplares, fechas de actividad, publicidad visible en sus páginas, etc. El artículo completo es consultable aquí.

5.12.07

"Enciclopedia de maravillas"

En “La invención de Costa Rica”, un interesante libro donde el escritor nacional Carlos Cortés reúne varios ensayos dedicados a la historia sociocultural de nuestro país, el nombre de don Joaquín se menciona varias veces. Hasta donde sé éste escritor aprecia particularmente la figura del creador del Repertorio y le conozco incluso un bello poema dedicado a su persona. De esas evocaciones me llamaron particularmente la atención dos pasajes de “Enciclopedia de Maravillas”, un corto pero hermoso ensayo donde Cortés nos habla amenamente de la pasión que ha sentido por los suplementos culturales. En cierto pasaje escribe: “…me acuerdo de la descripción que daba un intelectual de la época del universal Repertorio Americano de Joaquín García Monge: “La central telefónica de la cultura latinoamericana”. Eso debe ser un buen suplemento: el centro motor de una red que interrelacione públicos, revele manifestaciones y tendencias, consagradas o marginales, y ponga en circulación las ideas”. Luego, en el último párrafo, Cortés escribe particularmente lo siguiente:
“¿Qué es un suplemento cultural? Es la imagen con la que Juan Manuel "El Indio" Sánchez inmortalizó a García Monge. En él se ve al hombre del Repertorio como un niño rodeado de juguetes: tijeras, goma, hilo y papel. Tijeras para seleccionar, goma para fijar y perpetuar en el tiempo. Hilo y papel para envolver esa enciclopedia de maravillas que es todo impreso y mandarlo por el mundo, como un barco de papel en busca del lector que lo capitanee”.
Este es para mí un texto que no solo rinde de algún modo tributo a los ideales de don Joaquín, sino que lo hace con justicia y belleza. Gracias pues a Carlos Cortés por estas palabras. Aunque en sentido estricto debe entenderse que el Repertorio no era en realidad suplemento de nada, sino que fue y ha sido hasta hoy, la más importante revista cultural que se haya editado en nuestro país y una de las más importantes del continente latinoamericano. Es una monumental obra que se sostiene por sí sola, que jamás creció al amparo de ninguna otra publicación y que tampoco le hizo sombra a nadie, sino todo lo contrario: los ideales que la sustentaron han inspirado a múltiples generaciones y a nosotros en lo particular. Esto último lo digo porque un par de veces me han preguntado si me siento "aplastado" por la figura de don Joaquín. La respuesta es un claro y rotundo no… todo lo contrario, más bien me siento vivificado por ella y nada de lo que le concierne me resulta castrante sino altamente fértil. En verdad me siento infinitamente agradecido con el destino por haberme dado un abuelo así.

25.10.07

Dos artículos sobre don Joaquín

Recientemente me he encontrado en diferentes medios dos artículos referidos a Don Joaquín y ahora me tomo la libertad de reproducirlos aquí. Agradezco a los autores y editores respectivos el haberse interesado en su figura.

Joaquín García Monge (1881-1958)
Por José Steinsleger, articulista argentino

Cuando los expertos en “historia de la moral civilizadora” revisen arqueológica y síquicamente sus escombros (cosa para la que no falta mucho), irrumpirá con fuerza el ejemplo de Joaquín García Monge, intelectual costarricense que, solito y durante 40 años, movilizó la conciencia y el espíritu crítico del continente haciendo a pulso una revista cultural: Repertorio Americano.

Contadas son las plumas de América Latina que con un artículo al menos, no colaboraron en las páginas de Repertorio (1919-58). Si las mencionásemos, agotaríamos el espacio disponible. En 1946, la publicación alcanzó la edición número mil y, hace poco, el investigador costarricense Evelio Echeverría elaboró 20 mil 500 fichas tomadas de 50 tomos de la revista.

Con tenacidad y lucha contra la adversidad (“… este polo de indiferencia en que aquí se vive”, decía), la obra de García Monge guarda similitud con la del argentino Gregorio Selser, a quien en más de una ocasión académicos poco informados confundían con un “colectivo” que producía libros y artículos periodísticos.

Nada de eso. Repertorio brotaba en la casa donde su fundador y único redactor nació y murió, situada en la localidad que lleva el emblemático nombre de Desamparados. Sin secretarios de redacción, sin mecanógrafos, sin ayudantes que fuesen al correo a despachar mes a mes los cientos de envíos al exterior (¡ay!, internautas…), García Monge costeaba las ediciones con suscripciones y sus magros ingresos de profesor.

¿Qué energías, qué fuerzas, qué convicciones animaron a esta suerte de Kant centroamericano que al decir de otro gran tico, Vicente Sáenz, andaba con “dos trajes y el fantasma latente del recibo de imprenta, tan puntual y azañoso de cubrir como el de la luz”? Pensamos en Kant, pues tal sigue siendo el paradigma de muchos intelectuales latinoamericanos para situar “heidegeraniamente” (uf) su “ser y estar en el mundo”. Y porque en efecto, García Monge tuvo, a decir de Kant, “el valor de servirse de su propio entendimiento” y de “… la importancia del deber, que es donde reside la virtud de toda acción”.

Convencido de que América Latina sólo podía emanciparse y unirse a través de la cultura, García Monge decía que sólo tenía “… el cielo estrellado sobre mí, y la ley moral dentro de mí”. Pero Costa Rica no era Prusia, sino un enclave semicolonial de la United Fruit, y don Joaquín carecía de una universidad como la de Koenigsberg porque la oligarquía feudal de su país la había cerrado en 1885, y recién pudo refundarse en 1940.

Galardonado en 1944 con el Premio Moors Cabot por la Universidad de Columbia, el director de Repertorio jamás se adhirió a ningún “Congreso por la Libertad de la Cultura”, aquel engendro de la CIA que los Vargas Llosa recuerdan con nostalgia, y que el no marxista Arthur Koestler llamó “circuito internacional de putas por teléfono”.

Defensor de la gran cultura estadounidense, García Monge habló de “las Américas” en el sentido dado por José Martí y Manuel Ugarte: como “nuestra” y “Patria Grande”. Y así, mientras salía a comprar azúcar y café en la tienda del barrio, las páginas de su revista preguntaban a los latinoamericanos qué habían sido de los Hidalgo y Bolívar, de los Hostos y Morelos, de los Artigas y los Juárez.

El 15 de setiembre de 1921, ante el monumento nacional que rendía homenaje a Juan Rafael Mora, “presidente despierto” que en 1856 derrotó al ejército esclavista del filibustero yanqui William Walker, García Monge alzó la voz contra la oligarquía cafetalera que en 1860 fusiló al héroe, y profetizó: “… si importa saber cómo fuimos libres, importa más saber cómo conservarnos libres, cómo mantener en asta firme la enseña de los libertadores: el problema que ellos resolvieron en el 56, sigue siendo nuestro problema”.

García Monge saludó la aparición de la revista Amauta (Lima, 1926) y en 1929 escribió a José Carlos Mariátegui: “… porque usted alecciona en el Perú y también en América. En todas estas patrias tiene usted lectores devotísimos”. Y a inicios del mismo año, desde su cuartel de El Chipotón, Nicaragua, el general de hombres libres Augusto César Sandino le acusa recibo y agradece el monto de dinero recogido para su causa entre los lectores de Repertorio.

En homenaje tributado en 1953 en México por la revista Cuadernos Americanos, Jesús Silva Herzog reunió a una constelación de firmas insignes que rindieron su admiración “al hombre bueno, al hombre grande de la pequeña Costa Rica”: Francisco Romero, Baldomero Sanín Cano, Germán Arciniegas, Benjamín Carrión, León Felipe, José Gaos, Max Aub, Luis Cardoza y Aragón, Alfonso Reyes, Andrés Eloy Blanco, Rómulo Gallegos, León Pacheco, Luis Alberto Sánchez, Alberto Zum Felde, y muchos más.

Hace medio siglo, a seis días de su muerte (31 de octubre de 1958), el Parlamento (Asamblea Legislativa) de Costa Rica reconoció como “benemérito de la patria” a quien en días pasados, con motivo del gran debate acerca de la virtual anexión del país al imperio por vía de un tratado de libre comercio supo movilizar, premonitoria y masivamente a las mayorías del pueblo centroamericano, en pos de su dignidad nacional.

(Este primer artículo lo encontré en el
sitio de Tribuna Democrática que tuvo la buena idea de reproducirlo, tomándolo a su vez de La Jornada de México)

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Mussolini vs. Costa Rica
Por Oscar Hidalgo

En 1937 se produjo un hecho insólito que hasta ahora solamente se ha registrado de forma marginal y que, sin embargo, debiera quedar en los anales de la Historia Universal de la Infamia: el "Duce" Benito Mussolini atentó contra la libertad de prensa de Costa Rica y pretendía que se persiguiera y censurara, en nuestro país, al periodista y escritor Joaquín García Monge, editor del Repertorio Americano.

Los testimonios de primera mano para conocer esta violenta trama del dictador italiano los ha aportado la reciente edición de un volumen de "Obra Selecta" de García Monge, a cargo de la Biblioteca Ayacucho, de Venezuela, cuya selección, prólogo, cronología y bibliografía estuvieron al cuidado de la profesora Flora Ovares, investigadora de la Universidad Nacional de Costa Rica.

En lo específico, los primeros datos los aporta un documento de García Monge que se reproduce en el volumen que venimos reseñando. Se trata de una carta que le dirigió al periodista Otilio Ulate Blanco, quien llegara a la Presidencia de Costa Rica en el período 1949-1953.

Moviendo sus influencias y a través de la misma Embajada italiana en San José, las gestiones de Mussolini contra García Monge fueron desplegándose hasta llegar al montaje de una grotesca situación de falsas acusaciones, quejas ante las autoridades nacionales y algún articulillo periodístico, como parte de toda una trama conspirativa orientada a aplicarle la fuerza represiva de una legislación que estaba vigente en aquella época y que, al decir del periodista, ponía en manos de la policía el régimen de opinión.

Para ese año 37, el dictador totalitario había consolidado el régimen fascista en Italia, para el que tenía una completa elaboración jurídica e ideológica a la vez que actuaba sin escrúpulos ni contemplaciones en el escenario mundial, junto con la Alemania de Hitler.

De modo que, viendo en la lejanía a Costa Rica y sopesando el panorama intelectual del Continente Americano en el que corrientes de pensamiento y manifestaciones culturales de todo el mundo confluían en el modesto escritorio de García Monge, sin duda que a Mussolini le resultaba inaceptable la publicación del Repertorio.

En sus páginas era bastante frecuente leer a intelectuales italianos de la talla de Benedetto Croce, Guglielmo Ferrero y Don Sturzo, nombres de los que se enorgullecía el mismo editor costarricense porque, para esa época, su revista de cultura hispánica también había insertado los artículos de opinión y numerosos fragmentos de las creaciones literarias de Gabriela Mistral, Miguel Angel Asturias, Alfonso Reyes y Jorge Luis Borges.

Ni qué decir de Sandino, José Carlos Mariátegui, Waldo Frank, Pedro Albizu Campos, Víctor Raúl Haya de la Torre y José Vasconcelos.

La lista podríamos ampliarla hasta todo el índice de autores que figuró en el Repertorio Americano, para la educación -por medio del ejemplo- de los periodistas del siglo XXI.

Leamos al propio Benemérito costarricense, en una página del Repertorio Americano (Volumen XXXIII, 1937, p. 195), tal y como se reproduce en este volumen de Obra Selecta que nos regala la Biblioteca Ayacucho:

"Que haya libertad de prensa y que las gentes puedan discutir. Eso ha sido la honrosa tradición política civil de Costa Rica que tanto nombre le ha dado en el exterior. En tiempos mejores, el señor Ministro de Italia, o uno de sus adláteres, si sabe escribir para el público, si tiene ideas y coraje, acude a los periódicos, a la prensa libre, a defender a su Señor y duce, y a su gobierno. Las gentes leen, comparan, reflexionan, estudian y así el fascismo gana o pierde adeptos, según las razones sean convincentes, simpáticas, o no, en Costa Rica, o donde sea".
Obsérvese que con esta libertad de prensa -así, expresamente postulada y para que las gentes pudieran discutir-, para el intelectual de Desamparados se trataba de reconocer la vigencia precisamente de la variedad de opiniones, ideas y creencias dentro un régimen de opinión pública que era, justamente, lo contrario al fascismo de Mussolini, en cuyo régimen corporativo, según el ideológo totalitario, todos los intereses sectoriales, políticos y de clase "se concilian en la unidad del Estado".

Veamos los hechos que anteceden la carta. García Monge y José Marín Cañas -otro periodista y escritor de mucho reconocimiento- habían publicado el artículo periodístico "La Abisinia Blanca" en el que criticaban, de manera frontal, las actuaciones de las fuerzas militares italianas en Africa y en España.

El monstruo del fascismo, argumentaba García Monge, azotaba a España, que si no era la Abisinia Blanca, sí era la que estaba recibiendo de la barbarie fascista internacional un "trato abisinio, infamante, cruel, inmerecido", que -puntualizaba- no podemos ver en calma los que en todo tiempo hemos luchado por los intereses de la cultura hispánica en nuestra América, que son los de la justicia civil, la libertad y la catolicidad de la cultura.

Los gobiernos arbitrarios que allá en sus dominios amordazaban a su prensa, pretendían extender la mordaza a Costa Rica. Con esas palabras, así veía el intelectual costarricense, desde su sede en Desamparados, el desarrollo de esta trama amenazadora. Debemos tener muy presente que estos gobiernos arbitrarios eran los regimens ya muy consolidados de Alemania e Italia, Japón y Portugal.

"Y les resulta cómodo a los interesados -seguía diciendo-, porque no hay que aclarar, no hay que discutir, no hay que defender a los amos, para eso está la citada ley, que calla a la prensa, y que lleva a la cárcel a editores y autores".
García Monge establecía una contraposición que le permitía distinguir entre los valores encarnados por lo que llamada la Italia eterna y celestial, cuyos aportes valoraba y exaltaba, frente a lo que resaltaba de la coyuntura política creada por el Duce, dentro y fuera de sus fronteras.

De esta manera se expresaba el escritor costarricense: "A la Italia eterna y celestial -como antes decía Unamuno de su España-, en sus educadores y santos, poetas y estadistas, pensadores y artistas, en sus libertadores y mártires, la he honrado y admirado siempre en el Repertorio, y seguiré admirándola y honrándola. No así a la Italia que ha engendrado y sustenta al monstruo del fascismo..."

Ya para este año 37 del siglo pasado, el régimen tiránico se encontraba completamente entronizado en Italia y Mussolini proclamaba que para el fascista nada tenía existencia fuera del Estado: "todo está en el Estado, nada humano o espiritual existe, y tanto menos valor tiene, fuera del Estado".

Añadía el Duce una de sus más resumidas definiciones sobre el rasgo típico del totalitarismo, término del que se había apropiado al ponerlo a circular socialmente como si fuera acuñación propia: "En tal sentido el fascismo es totalitario, y el Estado fascista, síntesis y unidad de todos los valores, interpreta, desarrolla y patentiza toda la vida del pueblo".

Un aspecto fundamental de este totalitarismo, así definido y pregonado por el mismo Mussolini, era la absorción de todas las instancias de la sociedad civil dentro del Estado, de tal manera que para la dictadura fuera posible desplegarse sin ninguna oposición ni roce alguno.

Este es precisamente, uno de los rasgos más llamativos del totalitarismo porque sus rectores se colocan al frente y, primero desconocen, minimizan, desvalorizan y luego suprimen a todas las instancias de mediación social. De esta manera, desaparecen todas las manifestaciones orgánicas entre los ciudadanos atomizados y la poderosa maquinaria estatal.

Sobre este rasgo, expresa el Duce: "no hay individuos ni grupos (partidos politicos, asociaciones, sindicatos, clases) fuera del Estado", y a continuación enunciaba una de sus principales teorías, la unidad del Estado, "que funde las clases en una sola realidad económica y moral".

Desde 1928, durante una intervención pronunciada en la Cámara de Diputados, en Roma, el 9 de diciembre, Benito Mussolini dijo: "En el régimen fascista la unidad de todas las clases, la unidad política, social y moral del pueblo italiano se realiza en el Estado y solo en el Estado fascista". Y de un año antes, el 26 de mayo de 1927, data el lanzamiento de su consigna totalitaria, en la Cámara de Diputados, en Roma: "Todo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado".

En 1926, el Duce proclama: "Estamos en un Estado que controla todas las fuerzas que obran en el seno de la nación. Centralizamos las fuerzas políticas, centralizamos las fuerzas morales, centralizamos las fuerzas económicas, estamos por lo tanto en pleno Estado corporativo fascista".

En este mismo 1926, el dictador italiano había explicado en forma expresa el giro que introdujo en las ideologías políticas y jurídicas mediante una ruptura con la herencia democrática y liberal europea. La novedad de sus teorías políticas comenzó al repudiar Mussolini toda la herencia ideológica de la Revolución Francesa, a la que calificaba como lo contrario, sencillamente lo opuesto de su régimen:

"Representamos un principio nuevo en el mundo, representamos la antítesis neta, categórica, definitiva de todo el mundo de la democracia, de la plutocracia, de la masonería, de todo el mundo, para decirlo en una palabra, de los principios inmortales de 1789".

En forma colateral a este desligamiento cultural, introducía el Duce el énfasis de lo Nuevo, la renovación por la renovación, lo que permitía imponer teorías que negaban cualquier parecido con los derechos y las libertades fundamentales, empezando por el régimen de opinión que resultaba tan valioso para García Monge porque era, por así decirlo, su punto de partida.

Después de asomarnos a las ideas con las que se justificaba el tirano de Italia, regresemos a Desamparados. El autor de El Moto, La Mala Sombra y otros sucesos se definía en la carta a Otilio Ulate como un hombre habitualmente modesto y callado, lo que coincide con todas las descripciones de su persona que se conservan de la época. Pero aclaraba que cuando a él le tocaban el punto de honor, a nadie admitía por encima, con lo que daba una dimensión de su autoestima.

Para don Joaquín, a nadie debía quedarle duda de su postura a esa altura de los hechos históricos: "He hecho una cuestión de honor como intelectual, como periodista y editor, combatir al fascismo, y lo seguiré combatiendo noche y día con mi tenacidad acostumbrada. Pueden lloverme mil acusaciones y nada me hará desistir del inquebrantable propósito. Sólo la muerte podría privarme de combatir esa monstruosidad política que se llama fascismo, el azote más terrible que la cultura ha hallado en el mundo".

Claro que semejante rectitud y claridad moral que refulgían en la aldeana Desamparados fue precisamente lo que alertó a los fascistas, en Italia igual que en San José de Costa Rica, y el desenlace estaría por verse después de los holocaustos que culminaron en 1945.

Como dato para terminar, todas las citas textuales de Mussolini que se han hecho arriba proceden del volumen titulado "La doctrina del Fascismo" (Vallechi Editore, Firenze, 1935). No es difícil imaginar que este tomito se encontraba, en 1937, en los anaqueles de alguno de los conjurados que tramaban contra García Monge.

(Este segundo artículo lo tomé del
Informa-tico)

22.10.07

Hoy hace 69 años

Hace poco cité a don Joaquín y ahora quisiera contextualizar esa cita con el resto del texto de donde fue extraída. Se trata de una entrevista realizada por un señor Zavaleta con motivo del 20 aniversario de "Repertorio Americano". La entrevista fue publicada en el diario "La Tribuna" el 22 de octubre de 1938, es decir, hoy hace exactamente 69 años.

Agradezco a don Fernando Herrera el haberme facilitado este texto que desde entonces había permanecido prácticamente en el olvido. Las citas de pie de página son de él.

La única redención posible que tenemos los costarricenses es la escuela para la democracia

Así la creo don Mauro, pero ahora esto se olvida, como se olvidan los puentes que unen a los que gobiernan con el pueblo (1)
.

L
a última vez que saludamos a García Monge llevábamos el deseo de mostrarle un libro raro que un amigo nos había proporcionado. Ayer tarde en que volvimos a su oficina, no llevábamos el libro bajo el brazo, sino la mente dispuesta a recibir la enseñanza sabrosa con que el viejo profesor nos regala a sus amigos. Pero teníamos un motivo especial para llegarnos hasta él en la tarde de ayer: Repertorio Americano hoy entra a los veinte años de existencia. De aquí que nosotros quisiéramos ir en busca de quien por tiempo tan dilatado ha venido realizando esa labor benedictina que hoy está recogida en 865 entregas y en treinta y cinco volúmenes. Aquí donde la nota frívola, la pulsación intrascendente tienen alta cotización, las cosas del espíritu se ignoran. Llegamos quejándonos de la indiferencia con que se ha visto el cincuentenario de la muerte de Sarmiento, espíritu abierto a todas las ideas; hombre en el sentido más alto de la palabra, y que en el momento actual su enseñanza estimamos, no obstante los lustros que la separan de la época, resulta una actitud incomparable. Glosando don Joaquín con nosotros estas cosas, fue como hubimos de pensar en traer luego a las páginas de La Tribuna algunas de estas ideas expuestas al tiempo que seguía el maestro en su paciente labor de rotular "Repertorios" como abejuelas, han de ir luego por todo el país y por todo el mundo hispánico, dispersando el polen de las ideas y llevando la miel rica del arte.
-...?
-Entra nuestra revista mañana a los veinte años. Un 21 de octubre como el de hoy, quedaba lista la primera entrega que habría de circular el día siguiente(2). Desde entonces hemos venido haciendo esfuerzos por mantener ese esfuerzo inicial. Y aquí estamos, no muy boyantes, más bien bastante quebrantados, pues que resulta harto difícil ir en medio de este indiferismo que roe las entrañas mantener un propósito. Sin embargo, tendremos que mantenernos en pie otro tiempo más. Luchar y estar alerta, aprendimos de jóvenes. Ahora que vamos doblando la cumbre de la vida, seguimos teniendo presente ese principio. Tenemos la obligación de seguir luchando y de estar atentos. Cuando se lucha, no hay que contar los años. Bastará con conservar el optimismo del principio para sentir la recompensa y la satisfacción que produce mantener el ideal y estar dispuesto a luchar por él. Esta labor no trae más que eso: la satisfacción íntima o el estímulo de afuera. De casa nada. La juventud es por esto que trata de buscar otros ambientes. Aquí nos carcome el egoísmo. Las pequeñeces de la vida reciben en los hombres de pro más cultos que las del espíritu. Y aún entre los intelectuales se nota cierta frialdad. Son pocos los que se inician y mucho menor el número de los que perseveran. Y es que el medio los anula. Se los traga. Los aplana cuando menos. Es éste un defecto grande de que padecemos. La indiferencia hiela. Y no todos los espíritus resisten la acción de esa nevera. Piensa nuestra juventud en éste, pero no lega (así en el texto) él de donde creen que debe partir.
-...?
-No creo yo que debamos romper nexos con el pasado totalmente. Atar cabos. He aquí una advertencia que se me ocurre. Nuestra América no está carente de hombres. Los tiene, pero a veces creo -por lo que puedo ver desde éste mi observatorio- que suelen desorientarse. Y es que olvidan las nuevas generaciones las lecciones de los viejos. Allí está ese viejo venerable de que usted me hablaba: esa enorme figura que es Sarmiento, cuya lección sapiente podría servirnos de puentes entre el ayer y el hoy. Ahí están Martí y Juárez. Y más allá: Bolivar. Lanzar una mirada a ellos no es retroceder. Antes bien. Esto es provechoso en estos momentos. Sarmiento confiesa que él aprendió mucho de lo que expuso nutriéndose en la vida ejemplar de un prócer de la independencia argentina: en Láprida(3) Y ¿Qué no podríamos nosotros recoger de la lección de Sarmiento ahora? Educador, escritor, estadista... y tantas otras facetas de su hermoso espíritu son lección perenne. En cada una de ellas se puede examinar y extraer un contenido vital de enseñanza. Sarmiento como defensor de la democracia es a manera de un campeón. Y es en estos precisos momentos cuando debemos esforzarnos por imitar su ejemplo, ahora que por todos lados los fascios y dictaduras asechan; cuando los imperialismos agotan y destruyen naciones.
-...?
-El caso de Palestina lo considero como otra forma de imperialismo. Ahí está pasando lo que aconteció en Abisinia (4); lo que ocurre en España; lo que aconteció en Checoslovaquia y lo que nos sucederá a nosotros si los hispanoamericanos no nos proponemos defendernos de las asechanzas hoy disimuladas de la penetración imperialista. Les hablaba de la juventud adormecida, aperezada. De todas las del Continente, la que está más alerta, la que con mayor visión ha creído que ha intuido el peligro es la mexicana. En la próxima entre de Repertorio publicaré el manifiesto de la juventud azteca a las juventudes de América ante el llamado Pacto de Munich. Esa de los jóvenes mejicanos es una clarinada que no debe perderse en el vacío. Como Ud, amigo Zavaleta, lo ha dicho no hace un minuto, el problema imperialista de estos pueblos será no sólo mayor sino más complejo, aunque ahora se nos venga encubierto en el guante de seda del tratado comercial y ese singular y "simbólico" de nación más privilegiada. ¿Comprende?
-...?
-La educación, la cultura irá liberándonos, pero siempre que la Escuela sea para la democracia como lo pensó don Mauro(5). Y por cierto, ahora que se habla de cincuentenarios del Liceo y del Colegio, obras de don Mauro, éste se inspiró en Sarmiento, ese otro apóstol de la democracia, que bien quisiera que alguna de las escuelas que llevan el nombre de la República Argentina, o el Ministerio de Educación, le recordaran este año a semejanza de cómo se ha horado su memoria en otras naciones. Cuando el Lic. don Pedro Pérez Zeledón(6) puso pie en Nueva York, de regreso de Francia, Suiza, etc., países también de estructura democrática, llevaba bajo el brazo un libro de Sarmiento sobre la Escuela de Estados Unidos, donde otro demócrata Horacio Mann, había perfeccionado la institución educacional norteamericana sobre bases esencialemente demócratas. Todo esto se olvida. Se olvidan los principios sapientes que nutrieron el espíritu del padre de nuestra enseñanza que quiso hacer del maestro un guiador, o como dijo Martí de José de la Luz Caballero, "un padre de hombres" que con la educación debe poner "alas al alma" para decirlo con otra frase del insigne cubano, y no ente sin opinión, a quien se cobra su manera de pensar distinta a la que informa al que gobierna. Pero, ya le decía, estos de ahora que se llaman jóvenes estadistas, olvidan los puentes por los que podrían ir al ayer y sacar de éste, que en parte vive aún impregnado en el alma popular, los principios que les son necesarios para consolidar su obra del gobierno.

1-La Tribuna, 22 de octubre de 1938.
2-El primer número de Repertorio salió el 1 de setiembre de 1919.
3-Francisco Narciso de Láprida (1780-1829). Político argentino. Presidente del Congreso de Tucumán que declaró la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata (1816).
4-Nombre de la antigua Etiopía.
5-Mauro Fernández (1843-1905). Abogado, político y orador. Reformador de la educación costarricense a finales del siglo XIX.
6-Abogado (1854-1930). Desempeñó varios cargos públicos. Ministro en Washington, agente financiero en Londres, Ministro de Gobierno e Inspector Judicial. Estudioso del período colonial; se especializó en los problemas limítrofes con Panamá y Nicaragua defendiendo los intereses de Costa Rica.

18.10.07

Un encuentro turrialbeño

Don Joaquín García Monge, óleo de Mario Ramírez

El pasado sábado 13 de octubre, en Pavones de Turrialba, tuvo lugar un particular y emotivo encuentro que reunió a diversas personalidades de nuestro ambiente cultural y público en general en torno a la figura de Joaquín García Monge. La razón de tal evento fue la presentación de una completísima biografía de Don Joaquín, escrita por el señor Fernando Herrera. Este autor se ha distinguido desde hace muchos años por el estudio exhaustivo que de su figura ha hecho y ya tiene publicados varios libros y artículos tales como: “García Monge, plenitud del escritor”; “Ensayos de Juventud” y “Presencia de Chile en Joaquín García Monge”. Su nuevo libro se titula: “Joaquín García Monge, Intruso en Casa Propia” y fue publicado por la Editorial UCR. A través de las doscientas y pico de páginas que componen esta obra, fuimos descubriendo -con lujo de detalles- los diversos avatares de la vida de Don Joaquín y sobre todo nos conmovieron aquellos pasajes en que se narran las diversas ocasiones en que tuvo que emprender solo, cual Quijote, la lucha por sus ideales, así como las múltiples veces en que se vio confrontado a oscuros poderes que lo confinaron al ostracismo en su propio país… De ahí el elocuente título de la obra.


El acto se realizó en Turrialba porque en la zona viven Don Marcial García y sus hijos, quienes además de ser respectivamente sobrino y sobrino-nietos de Don Joaquín, son también empresarios en turismo y administradores del Turrialtico y del Cerro Alto Pochotel, dos conocidos sitios turísticos ubicados en unas lomas que gozan de una vista panorámica sobre el Valle de Turrialba. Fue precisamente el Pochotel el que sirvió de marco para la actividad organizada por la Escuela de Ciencias del Leguaje del TEC con la colaboración del CATIE.

Entre los panelistas invitados estuvieron el poeta y novelista Adriano Corrales, el abogado y profesor de filosofía Walter Coto y el licenciado Gerardo Contreras. Luego de la presentación de don Fernando Herrera a cargo del señor Gerardo Sánchez Villalta y de una conferencia dada por aquel, se abrió la sección de comentarios a cargo de los panelistas. Esta resultó muy interesante por las diversas reflexiones que se hicieron tanto sobre el libro en sí como sobre la figura de Don Joaquín y que resaltaron, en particular, su enorme actualidad.

Don Fernando Herrera durante la conferencia que brindó

Enseguida hubo un pausa cafetera y luego vino una segunda parte que abrió con un corto pero excelente recital lírico a cargo del tenor Carlos Velasco, discípulo entre otros de Plácido Domingo. Su prestación fue absolutamente grandiosa e imagino que su interpretación del “Nessun Dorma” de Puccini se oyó incluso en la represa Angostura, a cientos de metros más abajo. Hubo luego una tertulia a la cual este servidor fue invitado y para finalizar se develó un óleo de Don Joaquín, realizado por el pintor herediano Mario Ramírez y se cantó el himno turrialbeño. El óleo puede ser visto en el restaurante del hotel, cuya sala principal en lo sucesivo se llamará “Joaquín García Monge”.

A quienes interese, el libro se puede obtener en la Librería Universitaria. Una reseña de él fue publicada hace poco en el suplemento Ancora del periódico La Nación.

Actualización al 21 de octubre del 2008: Hoy haciendo una búsqueda en Internet me encontré una página de "El Azucarero", periódico digital turrialbeño, donde se invita a la actividad que he reseñado. Aunque la página es ya vieja la enlazo para completar el panorama.

5.10.07

A casi 70 años

"El problema imperialista en estos pueblos será no solo mayor sino más complejo, aunque ahora se nos venga encubierto en el guante de seda del tratado comercial y su singular y "simbólico" de nación más privilegiada"

Joaquín García Monge (1938)