5.12.07

"Enciclopedia de maravillas"

En “La invención de Costa Rica”, un interesante libro donde el escritor nacional Carlos Cortés reúne varios ensayos dedicados a la historia sociocultural de nuestro país, el nombre de don Joaquín se menciona varias veces. Hasta donde sé éste escritor aprecia particularmente la figura del creador del Repertorio y le conozco incluso un bello poema dedicado a su persona. De esas evocaciones me llamaron particularmente la atención dos pasajes de “Enciclopedia de Maravillas”, un corto pero hermoso ensayo donde Cortés nos habla amenamente de la pasión que ha sentido por los suplementos culturales. En cierto pasaje escribe: “…me acuerdo de la descripción que daba un intelectual de la época del universal Repertorio Americano de Joaquín García Monge: “La central telefónica de la cultura latinoamericana”. Eso debe ser un buen suplemento: el centro motor de una red que interrelacione públicos, revele manifestaciones y tendencias, consagradas o marginales, y ponga en circulación las ideas”. Luego, en el último párrafo, Cortés escribe particularmente lo siguiente:
“¿Qué es un suplemento cultural? Es la imagen con la que Juan Manuel "El Indio" Sánchez inmortalizó a García Monge. En él se ve al hombre del Repertorio como un niño rodeado de juguetes: tijeras, goma, hilo y papel. Tijeras para seleccionar, goma para fijar y perpetuar en el tiempo. Hilo y papel para envolver esa enciclopedia de maravillas que es todo impreso y mandarlo por el mundo, como un barco de papel en busca del lector que lo capitanee”.
Este es para mí un texto que no solo rinde de algún modo tributo a los ideales de don Joaquín, sino que lo hace con justicia y belleza. Gracias pues a Carlos Cortés por estas palabras. Aunque en sentido estricto debe entenderse que el Repertorio no era en realidad suplemento de nada, sino que fue y ha sido hasta hoy, la más importante revista cultural que se haya editado en nuestro país y una de las más importantes del continente latinoamericano. Es una monumental obra que se sostiene por sí sola, que jamás creció al amparo de ninguna otra publicación y que tampoco le hizo sombra a nadie, sino todo lo contrario: los ideales que la sustentaron han inspirado a múltiples generaciones y a nosotros en lo particular. Esto último lo digo porque un par de veces me han preguntado si me siento "aplastado" por la figura de don Joaquín. La respuesta es un claro y rotundo no… todo lo contrario, más bien me siento vivificado por ella y nada de lo que le concierne me resulta castrante sino altamente fértil. En verdad me siento infinitamente agradecido con el destino por haberme dado un abuelo así.

2 comentarios:

Naty dijo...

Puff, yo melancólica y vos con ese final.
Gracias por la recomendación, voy a conseguir el libro. Editorial?
Y sí. Sos afortunado en haber tenido tamaño abuelo.

Quimera dijo...

Que bueno que sé de alguien que se asoma por aquí. Gracias por la visita.

El libro es de la editorial Costa Rica y la edición que tengo es del 2003 (primera edición). No sé si luego han habido más.